Ureta advierte de que los fondos indexados se venden como un producto mágico

Luis Aparicio

El presidente de Renta4 Banco, Juan Carlos Ureta explicó en el Día de la Educación Financiera que los fondos ligados a índices como los ETF se están vendiendo como un producto mágico en el “que se dice que siempre se va ganar y esto no es cierto y luego llegan los disgustos”.

Ureta apuntó que este tipo de fondos de gestión pasiva que replican índices de bolsas, bonos, materias primas, etcétera, van a crecer mucho más en los próximos años y que se han convertido en la low cost de la inversión. Comentó que son un instrumento muy útil, incluso para la gestión activa de los ahorros pero que deben ir acompañados de “mucha pedagogía para explicar a los inversores sus ventajas e inconvenientes y que, por supuesto, pueden bajar”.

En su presentación a la Prensa sobre la educación financiera de los españoles explicó que seis de cada diez personas desconocen lo que es un fondo de inversión y apuntó a la labor pedagógica que han los propios intermediarios. “Nosotros hemos impartido en 2017-2018 más de 400 cursos presenciales”. Ureta explicó también que el momento clave es el de la relación comercial con el cliente para desplegar la educación financiera que “muchas veces no es fácil. En el momento actual con tipos cero tienes que explicar que si quieres algún retorno debes arriesgar el ahorro y eso es, a veces, difícil de entender por parte del cliente”.

Para una mejor comprensión con el cliente, el presidente de Renta4 Banco dijo que deberían desaparecer términos eufemísticos que pueden confundir al inversor como participaciones preferentes,, fondos de renta fija, depósitos estructurados, empresas de alto de crecimiento, etcétera. “Son expresiones que acaban confundiendo a los ahorradores porque no expresan el verdadero riesgo del producto”, añadió.

Mifid II

Juan Carlos Ureta comentó que aunque aún es pronto para sacar conclusiones, la implantación de la Mifid II que busca dar mayor seguridad y transparencia a los ahorradores, adolece de una excesiva estandarización. “La normativa es muy formalista con la distinción entre información y asesoramiento”.

Distinguir y pasar a otro momento cuando se está informando o asesorando a un cliente es, para Ureta, un aspecto muy complicado de llevar a cabo en la práctica. “Creo que los más importante será cómo se acabe aplicando porque un excesivo formalismo puede no aportar nada”, concluyó.