¿Tienes un fondo garantizado? ¡Ojo, que en julio vencen 9 por 650 millones!

Beatriz Pérez Galdón

Julio ha llegado con vencimiento de fondos garantizados. Concretamente son nueve productos cuyo plazo de mantenimiento expira entre los días 30 y 31. Se trata de Sabadell Garantía Fija 11; Sabadell Garantizado Selección; Santander 95 Grandes Compañías; Santander 95 Grandes Compañías 2; Bankia Garantizado Bolsa 4; Bankia Garantizado Bolsa 3; Bankia Banca Privada Financiero 2018; BMN Interés Garantizado 9 y Rural Europa 2018 Garantizado.

El patrimonio conjunto de estos nueve fondos se acerca a los 650 millones de euros, y el 57% del mismo se concentra en Santander 95 Grandes Compañías (221,30 millones) y en Sabadell Garantía Fija 11 (151,95 millones). El primero garantiza el 95% del valor liquidativo inicial (30 de marzo de 2016) y la rentabilidad está sujeta a la evolución de una cesta compuesta por los 25 mayores valores del Euro Stoxx 50, con un límite de plusvalía del 15% por compañía. El perfil de riesgo es de 2, dentro de una escala que va del 1 al 7. El Euro Stoxx ha subido un 12% en este periodo y Banco Santander, que históricamente es el valor más líquido del índice y uno de los que tiene mayor peso, el 3%.

Por su parte, Sabadell Garantía Fija 11 garantiza el 100% del valor liquidativo de la participación suscrita en octubre de 2013, incrementada en una rentabilidad fija del 12,57%. Tiene una calificación de 4 en el perfil de riesgo y los activos donde ha invertido son renta fija pública y privada, depósitos, cedúlas hipotecarias y titulizaciones, entre otros.

Para los partícipes de estos fondos se trata de un momento crucial. Así, lo describe Fernando Luque, de Morningstar: “Cuando un fondo garantizado llega a vencimiento, lo que suelen hacer las gestoras (evidentemente no es una obligación) es renovar la garantía de los fondos para que de esta forma los partícipes permanezcan dentro. Pero también pueden reconvertir el fondo en un producto completamente distinto, cambiando su política de inversión”. Aquí es donde hay que poner especial atención. Y el experto hace una recomendación: “El inversor deberá preguntarse si le merece la pena o no. Esto dependerá evidentemente de sus necesidades de liquidez pero también de los cambios que tenga intención de proponer la gestora”.

La entidad tiene la obligación de comunicar y el partícipe el derecho a decidir si sigue sin que eso implique una comisión por reembolso, por ejemplo. Luque recuerda que “uno de los grandes problemas que pueden encontrar los partícipes de garantizados que están a punto de vencer es que si no comunican (por olvido o por cualquier otro motivo) a la gestora o al comercializador su intención de abandonar el producto, se convierten automáticamente en partícipes del nuevo fondo”.