Razones para invertir ahora en high yield europeo

Andrei Gorodilov, Gestor del fondo de High Yield europeo de Fidelity

La represión financiera favorece a los activos que generan rentas El pensamiento convencional lleva tiempo abogando por la normalización de la política monetaria mundial, pero 2019 ha sorprendido por la magnitud y contundencia del cambio de actitud de los bancos centrales hacia el ciclo de subidas de tipos.

Tanto la Fed como el BCE han decidido claramente ser pacientes y adoptar una postura expansiva, al menos en un futuro inmediato. Este hecho ha provocado que se dispare de nuevo el volumen de activos con rendimientos negativos hasta superar los 10 billones de dólares, su nivel más alto desde 2016, cuando el BCE estaba desarrollando su programa de relajación cuantitativa. ¿Qué significa eso para los inversores en bonos high yield? En un momento en el que los rendimientos de la deuda pública están volviendo en algunos casos a sus mínimos históricos, la demanda de productos de rentas va a continuar. En este entorno, los bonos high yield se convertirán lógicamente en un área de interés para los responsables de asignación de activos.

Los factores políticos han provocado que los diferenciales de los bonos high yield europeos se comporten peor que los de sus homólogos internacionales. Sin embargo, las probabilidades de un Brexit sin acuerdo están reduciéndose y, en Italia, el Movimiento 5 Estrellas —el partido más radical de la coalición de gobierno— sigue perdiendo fuelle en las encuestas. Sin embargo, los diferenciales de los bonos high yield europeos están considerablemente más cerca de sus máximos de cinco años que el resto de clases de activos high yield.

Menores tasas de impago previstas

Los bonos europeos siguen siendo el segmento de más alta calidad dentro del universo high yield, ya que los títulos BB representan el 72% del valor total del mercado, frente al 48% en EE.UU. y el 53% en Asia. Debido a los bajos tipos de interés y los fundamentales sólidos, los ratios de cobertura de intereses en los emisores de high yield europeos siguen siendo los más elevados del mundo. Las ampliaciones del programa TLTRO anunciadas recientemente por el BCE posibilitarán que la financiación siga fluyendo hacia los prestatarios. Todos estos factores se combinan para que las tasas de impago europeas, a pesar de las perspectivas de crecimiento débil, se hayan hundido hasta tan solo el 0,9% (finales de febrero) y se prevé que sigan siendo muy bajas desde una perspectiva histórica (previsión del 1,4% a finales de 2019, frente a una media histórica del 3,5%).

Los bonos high yield europeos han registrado unas sólidas rentabilidades ajustadas al riesgo a largo plazo (10-15 años) y han conseguido batir a otros tipos de bonos high yield, así como a muchos índices de renta variable europea con el euro cubierto. El factor clave han sido los elevados cupones, que siguen constituyendo un rasgo distintivo de esta clase de activos. En un momento en el que las reducidas tasas de impago y las bajas duraciones se combinan para atenuar la volatilidad en esta clase de activos, las rentabilidades ajustadas al riesgo de los bonos high yield europeos han dado muestras de solidez.

El FF European High Yield adopta un enfoque diferenciado frente a la mayoría de los fondos de su categoría a la hora de seleccionar el universo de inversión, ya que nos fijamos en todos los emisores domiciliados en Europa, en lugar de tan solo las emisiones denominadas en euros. A consecuencia de ello, conseguimos un rendimiento adicional de aprox. 50 pb (a finales de febrero de 2019) frente a los índices de referencia en euros, accediendo al mismo tiempo a un universo mucho más grande y líquido. Nuestro fondo ha registrado un buen comportamiento frente a su índice de referencia desde su lanzamiento y también ha batido al 70% de los fondos de su categoría a tres años. Nuestro dividendo sigue siendo especialmente atractivo, dado que actualmente ofrecemos a los inversores un 5,2%.