Powell se apunta a una estrategia acomodaticia

La Reserva Federal mantiene los tipos entre el 2,25% y el 2,5% por ciento como se esperaba, señalando que los recortes están a la vuelta de la esquina en medio de signos de un debilitamiento de la actividad económica.

La rueda de prensa posterior a la reunión puso de relieve la preocupación sobre la debilidad de los datos de fabricación en EE. UU., lo cual llevó a la Reserva Federal a concluir que «las perspectivas son menos favorables».

Powell todavía cree que la suave inflación es transitoria pero ahora espera que aumente, aunque lentamente, hacia el objetivo. Manifestó que la Fed está viendo «corrientes cruzadas debido a la debilidad externa y la incertidumbre comercial», lo que significa que mientras el consumo sigue siendo fuerte, la confianza e inversión empresarial se están desacelerando.

La relajación depende en parte de la próxima reunión Trump-Xi

En general, la Reserva Federal ha dejado abiertas sus opciones, afirmando que las «incertidumbres» en torno a su perspectiva benigna «han aumentado». Si bien ahora parece muy probable un recorte de tipos el mes que viene, la magnitud de esa bajada y el camino a seguir después son muy inciertos.

En parte, el grado de relajación dependerá de si el presidente de EE. UU. Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, alcanzan una «tregua» en la reunión del G20 de la próxima semana en Osaka. Igualmente importante será si la economía estadounidense, que ya se está desacelerando debido al debilitamiento del estímulo fiscal y la dinámica del fin de ciclo, entra en un nivel de actividad más débil de lo que la Fed asume actualmente.

Ian Samson, Analista de Multi Activos de Fidelity