¿Por dónde irán los tiros de la reforma del alquiler del nuevo Gobierno?

El Ministerio de Fomento -según han informado fuentes del organismo a inversionycarteras.es- hará públicas en pocos días las directrices sobre el alquiler de vivienda. Su intención es dar más seguridad al inquilino y fomentar con ventajas fiscales un escenario de mayor moderación en los precios.

El alquiler vive en las grandes ciudades una situación de euforia desconocida desde 2006. Alquilar un piso se ha convertido en una verdadera odisea. Los datos correspondientes al cierre del pasado año apuntaban a un alza del 11% en sus precios, la mayor registrada desde antes de la crisis, en 2006.

Las subidas han continuado a lo largo de 2018, y en Madrid alcanzaba hasta marzo una revalorización de casi el 9%, aunque en otras ciudades se apreciaban síntomas de cansancio en el alza.

Aunque en pocos días se conocerán los detalles, los expertos de la inmobiliaria Anida (BBVA) apuntan unas líneas generales de lo que puede ser la nueva regulación del alquiler.

Deducciones y plazos mayores

Así, apuntan a que el Gobierno quiere establecer un sistema público de precios para cada zona urbana que será fijado por los ayuntamientos. Los propietarios que se acojan voluntariamente a los límites que se marquen se podrían beneficiar de deducciones fiscales de hasta el 60% de los ingresos en el Impuesto sobre la Renta (IRPF). Además, los jóvenes de entre 18 y 30 años con bajos ingresos podrían deducirse el 100% de la cuantía del alquiler en su declaración.

Otro de las medidas irían encaminadas a dar más estabilidad al inquilino. Según los expertos de Anida, explican que ley contempla que los contratos duren un mínimo de tres años. El Gobierno se plantea alargar el periodo a cinco años, con una prórroga de otros tres. También se baraja la posibilidad de crear ‘contratos de duración protegida’ para los más desfavorecidos, asociados además  a subvenciones o desgravaciones fiscales. Con estas medidas se pretende estabilizar el mercado y sostener los precios.

Cuando en la actualidad finaliza un contrato de alquiler, al prorrogarlo el propietario puede establecer el precio que crea conveniente. Como la demanda es alta, se tiende a imponer fuertes subidas. Para evitarlo, podría fijarse como referencia obligatoria el IPC, es decir, el alquiler en ningún caso aumentaría más que el coste de la vida.

Reducir las fianzas

Por último, desde la inmobiliaria de BBVA explican que el Ministerio de Fomento estudia elaborar un índice con fianzas máximas en relación al precio del alquiler. Por ejemplo, si la mensualidad es inferior a 750 euros, la fianza no podría superar el doble de esa cantidad, es decir, 1.500 euros. Si el precio se mueve entre los 750 y los 1.200 euros, la fianza máxima sería la mensualidad multiplicada por tres. La fianza a partir de los 1.200 euros estaría fijada libremente por el propietario.