¿Podrá BME seguir por libre con el Brexit?

Luis Aparicio

Bolsas y Mercados Españoles (BME) es una rara avis en el panorama de los mercados europeos e internacionales. Sigue en solitario, vendiendo tecnología y experiencia en países Latinoamericanos, mientras el resto de mercados europeos y buena parte de los mundiales se han concentrado en este negocio de unir a compradores y vendedores de los mercados financieros.

Además de los momentos coyunturales de mayor o menor negociación en las Bolsas, -ahora atravesamos uno de cierto desapego del inversor particular- su principal negocio, han aparecido por Ley plataformas de negociación que están limando día a día mucho del negocio que antes pasaba por las Bolsas tradicionales.

Estas plataformas de contratación explican, en buena medida la concentración de las Bolsas con el fin de dar los precios más competitivos posibles. Pese al imperativo de la MIFID II de usar las plataformas tecnológicas se da la paradoja de que grandes mercados tradicionales son también accionistas de su más estrecha competencia. No hay quien lo entienda si lo que busca Europa es competencia.

A vueltas con si surge de las negociaciones un Brexit duro o leve, está claro que la City londinense perderá y ya está perdiendo peso en el conjunto de los mercados europeos. Fráncfort y París están atentos a este movimiento que supone el traslado de firmas de intermediación y la pérdida de negocio de la ciudad del Big Bang.

BME sería ahora un buen aperitivo para estos mercados que ya concentran las Bolsas europeas para intentar el liderazgo financiero en la eurozona. Y la operación no sería muy complicada.

El principal accionista de BME es la Corporación Financiera Alba con un 12% del capital y no aparecen en los registros de la CNMV posiciones que alcancen siquiera un 3%. Además, el momento aún es bueno.

BME ganó 71 millones de euros en el primer semestre del año, el 11% menos en comparación con igual periodo de 2017. Pese a ello mantiene una generosa política de dividendo que le lleva a día de hoy a ofrecer una rentabilidad por este concepto del 6,4% y acumula en el ejercicio una revalorización del 6%.

Pero la competencia de las plataformas, la caída del negocio, ha llevado a BME a perder valor bursátil en los últimos años. A cierre de 2014 tenía una capitalización de 2.687 millones de euros, frente a los 2.350 millones actuales. Se han esfumado en estos años más de 300 millones de euros.

Como apuntan analistas consultados, ahora sería un buen momento para una alianza antes de que se produzca un mayor deterioro fruto de la competencia. Y como acicate de los compradores, la búsqueda del liderazgo de los mercados en la Europa Continental.