OPINIÓN Draghi nos dice que huyamos de los depósitos bancarios a más de un año

Luis Aparicio

Llevamos años con la amenaza de subida de tipos de interés pero parece que ayer tomó cuerpo al advertir Draghi que los mantendría en el cero por ciento al menos hasta el próximo verano. Estados Unidos sube tipos a velocidad de crucero y el BCE que preside Draghi dejará de comprar bonos a finales de este año.

Los españoles, que no son tontos, han obrado en consecuencia. Como en los depósitos bancarios les dan rentabilidades ridículas del 0,10% han optado por dejar ese dinero en cuenta corriente y así lo tienen con total liquidez. Entre el cero por ciento de una corriente o el 0,10%, en el mejor de los casos, no merece la pena el compromiso de ningún plazo.

Algunos expertos y analistas creen que el dinero de los depósitos se ha ido a los fondos de inversión, pero no es cierto. Solo un poquito comparado con los miles de millones de euros que hoy están en cuenta corriente. El dinero simplemente ha pasado mayoritariamente de depósitos a cuentas. Ahí sí que ha habido un trasvase de cifras gigantesco.

Este fenómeno de trasvase hacia la liquidez total de las cuentas corrientes empezó en 2015 con nada menos que 430.000 millones en cuentas frente a 340.000 millones en depósitos. Hasta ese año, los depósitos siempre habían ganado por volumen.

Con los últimos datos del Banco de España correspondientes al cierre de 2017, las cuentas corrientes suman ahora 580.000 millones de euros frente a los 215.000 millones que aún las familias españolas tienen en depósitos bancarios. La cifra conjunta sigue estancada en los 780.000 millones entre unos y otros desde 2015, lo que evidencia que solo una parte residual del nuevo ahorro se va a fondos de inversión.

Pues bien, hay que dirigirse a las familias que aún tienen 215.000 millones en depósitos para que no caigan en la tentación de abrir uno o renovar el que ya tienen más lejos del verano que viene.

Todo está por ver y dependerá mucho de la inflación, la situación económica y de los mercados de bonos para decidir alzas de tipos importantes. Pero lo que sería ahora absurdo es contratar cualquier producto que traspase el umbral del verano de 2019 porque dentro de los míseros intereses estaríamos perdiendo dinero y una oportunidad.