Los últimos multazos de la CNMV: 12,29 millones de euros

Luis Aparicio

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), supervisor de los mercados españoles, ha sacado al aire su libreta de multas y ha impuesto una quincena por valor de 12,29 millones de euros en 2018. Unas penalizaciones que no solo hacen daño al bolsillo de particulares y entidades, sino que también suponen un escarnio frente a la opinión pública, sus clientes y el conjunto del sector.

La  CNMV no suele hacer públicas estas multas que primero envía al oletín Oficial del Estado (BOE). Eso sí, la CNMV cuenta con un registro de sanciones en su página web donde las mismas quedan reflejadas por un periodo de 5 años. Muchas de estas multas conocidas ahora se producen sobre hechos acontecidos hace años como, por ejemplo la abultada sanción de 2,5 millones de euros que recayó sobre BBVA por haber percibido incentivos no permitidos por parte de terceros en fondos de inversión en 2013 y que la entidad declaró ya haber subsanado.

Por igual motivo, la sanción más cuantiosa corresponde a Caixabank con cinco millones de euros, en hechos que ocurrieron en 2014. En este caso la entidad ha recurrido la sanción en la Audiencia Nacional.

Las otras sanciones más cuantiosas corresponden a Auriga Global por manipulación en las acciones de Fomento de Construcciones y Contratas que se elevó hasta los 650.000 euros. UBS, Renta 4 y Banco Popular también ha recibido multas de importante cuantía que en los tres casos alcanzan el medio millón de euros. Los motivos van desde el cobro de incentivos no permitidos en el banco suizo, al mal funcionamiento del servicio al cliente en el Banco Popular o a Renta 4 al incumplir los deberes de información a la clientela durante el ejercicio 2014. Esta última sanción también está recurrida calificándola de infundada y recuerda que el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional ya le dieron la razón en una anterior sanción del organismo supervisor que tuvo que correr con las costas del juicio.

Pero los pequeños inversores tampoco se han librado de las multas del organismo presidido por Rafael Albella. José Iván García-Milla ha recibido una sanción de 280.000 euros por manipulación del mercado y Sandro Merella Viedma de 10.000 euros por ventas a corto prohibidas sobre acciones del Banco Popular.

Destaca por su singularidad la sanción de 300.000 euros a Gestión Patrimonios Mobiliarios al estar prestando servicios de inversión sin las correspondiente autorización. Este es uno de los caballos de batalla del organismo supervisor en su lucha por denunciar los llamados “chiringuitos financieros” que operan sin estar registrados en el organismo supervisor y, por tanto, cumplir sus exigencias.