Los fondos pasivos de Bolsa se llevan el dinero que sale de los activos

En agosto se mantuvo la misma tendencia que en meses anteriores en lo que respecta a la división entre gestión activa y gestión pasiva. El crecimiento de los fondos indexados continuó, mientras que los fondos de renta fija y de renta variable gestionados activamente sufrieron salidas de dinero. Contrariamente a las tendencias de años anteriores, la demanda fondos mixtos y de fondos alternativos disminuyó, lo que ilustra más claramente el cambio en las preferencias de los inversores, según explica Valerio Baselli,  editor de Morningstar en Italia y Francia..

Los fondos pasivos de renta variable (contando tanto los fondos indexados como los fondos negociados en bolsa) registraron entradas por valor de 3.500 millones de euros en agosto. La demanda fue impulsada por el apetito por los fondos de renta variable de gran capitalización de Estados Unidos, principalmente aquellos que replican al S&P 500, los cuales disfrutaron de flujos de entrada de 1.300 millones de euros, seguidos por los fondos de renta variable de gran capitalización del Reino Unido, los fondos de renta variable global de gran capitalización y los fondos de renta variable emergente.

Los fondos de renta variable gestionados activamente sufrieron salidas por valor de unos 3.000 millones de euros, lo que convierte a agosto en el cuarto mes consecutivo con salidas netas. Los fondos activos de acciones emergentes fueron los que sufrieron las mayores salidas. Los fondos de renta variable europea de alta capitalización, excluida la británica, y de Japón, también registraron ventas netas.

Los fondos de bonos gestionados activamente se vieron afectados por salidas de dinero en agosto, tras una recuperación temporal en julio. Sin embargo, las salidas de 5.600 millones de euros se situaron muy por debajo de los niveles de reembolso registrados en mayo y junio. Los mayores flujos de salida, de 1.300 millones de euros, afectaron a los fondos globales de bonos flexibles (siendo PIMCO Income la víctima más destacada en este caso), seguidos por los fondos diversificados de bonos a corto plazo en euros y los fondos globales de mercados emergentes (en divisa fuerte) y los fondos globales de bonos. Por el contrario, los fondos de bonos gestionados de forma pasiva siguieron prosperando, con los fondos de bonos gubernamentales y corporativos en dólares estadounidenses y libras esterlinas siendo los que registraron los mayores flujos de entrada a nivel de categoría.

Tanto los fondos activos de materias primas como los fondos pasivos sufrieron reembolsos en agosto, pero los fondos indexados perdieron más, unos 510 millones de euros frente a los 164 millones de euros que perdieron los fondos gestionados activamente.