Los efectos de la corrupción de un país en sus Bolsas

PER, ROE, rentabilidad por dividendo, previsión de beneficios, tipos de interés, ciclo económico… Elementos que afectan a la marcha de las empresas y, por tanto, de los índices de las Bolsas donde cotizan.

Pero existen otras muchas variables que inciden sobre la marcha de los mercados de acciones. Hay muchos indicadores “frikis” que relacionan la evolución de las acciones con la moda (longitud de las faldas), incluso con los resultados de la Super Bowl. Y también existen análisis que sin atenerse a la ortodoxia de los fundamentales buscan elementos que pueden ayudar a la hora de seleccionar un mercado.

Hace cinco años John Rekenthaler, vicepresidente de análisis de Morningstar hizo un estudio amplio viendo el comportamiento de las Bolsas en relación a los niveles de corrupción del país de acuerdo con la clasificación de Transparencia Internacional. Las conclusiones fueron espectaculares: Los cinco países con mayor rentabilidad fueron los baluartes de la gobernanza: Suecia, Dinamarca, Finlandia, Suiza y Noruega. Mientras tanto, entre los cinco de menor retorno se encontraban tres de los más corruptos: Italia, Austria e Irlanda. Y agregaba en ese trabajo que los peores como Somalia y Corea del Norte no tienen mercados bursátiles.

Y ahora ha repetido el estudio con 40 países y éstas son sus conclusiones para el periodo comprendido entre agosto de 2013 hasta julio de 2018:

Los Países Bajos, Hong Kong, Bélgica, Japón y Estados Unidos se ubicaron entre los primeros 12 tanto en gobernabilidad como en rentabilidad. Por el contrario, Nigeria, Rusia, Indonesia, Filipinas, México y Colombia se ubicaron en los últimos 12 lugares en ambas medidas.

Para ver los datos de otra manera, de los 10 países que se ubicaron en el cuartil inferior a nivel de rentabilidad, 9 tenían niveles de corrupción por encima de la media. La única excepción fue Portugal, que en el 19º lugar en gobernanza apenas estaba en la mitad superior.

Esta, hay que confesarlo, es la conclusión sin tener en cuenta la capitalización de mercado. Si tenemos en cuenta la capitalización del mercado, la conclusión es menos convincente debido a las dos excepciones gigantescas de India y China. Disfrutaron, respectivamente, de la tercera y cuarta rentabilidad más alta, mientras que su integridad fue relativamente pobre. Y eso no fue una casualidad de estos cinco años. Sus resultados a largo plazo también son sólidos.

Así que quizás, el titular de esta columna debería ser modificado: “La honestidad aún cuenta para la rentabilidad bursátil, a menos que el país posea una cultura antigua y contenga más de mil millones de personas“, explica Rekenthaler. En su mayor parte, las acciones de los países que tienen fuertes sectores públicos no obtienen buenos resultados. Sin embargo, los de las muy antiguas y grandes sociedades de China e India se han comportado de manera diferente.