Lo de Italia está claro… ¿Y España?

Luis Aparicio

No se trata de calentar los ánimos que ya están bastante revueltos sino de saber simplemente cómo estamos. Las Bolsas caen hoy empujadas por Italia. La prima de riesgo se acerca a los 300 puntos y ya está más próxima a la de Grecia que de cualquier otro país de la eurozona. El aumento del gasto presupuestario ha sido decisivo en este debilitamiento de los mercados de deuda alpinos que se traslada también a España con subida de la prima de riesgo.

Una situación complicada en la que se habla, incluso, de ruptura de Italia con el euro y cuya gravedad aumenta con la anunciada retirada de los estímulos monetarios desde el Banco Central Europeo. Al parecer, el BCE es el único que ha estado dando liquidez a estos bonos en las últimas semanas.

Pero no podemos olvidar que el riego por inmersión del BCE tanto a la deuda española como a la de muchas empresas, ha sido un auténtico rescate en toda regla de las economías del Sur de Europa. Y ha permitido que España pudiese seguir aumentando su deuda pública y multiplicándola en tiempos de Rajoy pese a los criticados recortes sociales.

En lo político, España vive un momento muy delicado que los mercados aún no están valorando en todas sus vertientes. El presidente de la Generalitat catalana, Quim Torra, insiste en que dejará caer el Gobierno de Sánchez si no pone delante de la mesa un referéndum. Estamos, pues, a las puertas de un encuentro electoral sin claras mayorías y las que apunta la encuesta del CIS implicarían un pacto del PSOE con la izquierda populista de Podemos, lo cual –a efectos del mercado- es mala noticia.

Los Prespuestos para 2019 se presentan como incógnita aún sin resolver, mientras salpican dimisiones de ministros y presiones para que otros lo hagan. Elementos que no ayudan a la estabilidad, a la confianza del dinero y de las inversiones que pide el crecimiento económico.

Y para colmo, el conflicto con Cataluña se intensifica como se pudo ver ayer en la jornada del primer aniversario del simulacro de referéndum del 1 de octubre con un presidente de la Generalitat arengando a las masas más extremistas. Puede que usted o yo ya estemos acostumbrados a levantarnos con un exabrupto diario, incluso con el uso de la violencia que cada vez va a más. Pero cualquier observador externo se dará cuenta de que estamos en una situación compleja que se abre a numerosas posibilidades, algunas dramáticas.

Este panorama, tras un leve momento de cierta ilusión social después de la configuración del Gobierno de Sánchez, ya está calando en la población. Se reduce el consumo, la gente saca el dinero de los fondos de inversión y baja su inversión en Bolsa. Fuera del mundo financiero,  ya hay datos de una cierta desaceleración del consumo que se combina con previsiones de crecimiento menores que afectan también a nuestro entorno.

¡Ojalá no sea así! España puede ser el siguiente cisne negro de la eurozona que genere nuevas amenazas no solo a los mercados sino también al crecimiento y al empleo de los españoles que es lo más grave.  Ahora hablamos de Italia y esperemos no tener que hacerlo de España.