Las restricciones arancelarias en EE UU no son nuevas; se producen cada 15 años

Los mercados financieros viven a golpe de declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump sobre los aranceles que impondrá a China y Europa. Los efectos se dejan sentir en las Bolsas de las economías más exportadoras como Alemania y baja hasta sectores muy concretos como el automóvil o su industria auxiliar.

La Bolsa china está siendo especialmente afectada por este anuncio de aranceles. En el año ya cae más de un 20%. También suele tener efectos muy directos en las divisas y las autoridades chinas intentan ya frenar los perniciosos efectos de los aranceles con una depreciación del yuan que haga menos gravosos sus productos.

El prestigioso economista Juan Ignacio Crespo apunta que este fenómeno proteccionista en Estados Unidos no es nuevo por mucho que las exageradas formas y amenazas de Trump lo conviertan ahora en un hito novedoso. Según Crespo esta tendencia a poner más caros los productos importados se repite cada 15 años.

En 1971 el presidente Nixon estableció aranceles generalizados a las importaciones y Ronald Reagan los encareció en 1987 para la totalidad de los productos electrónicos venidos desde Japón.

En 2002 el presidente George W. Bush estableció un arancel del 25% al acero chino. Los temores ahora se centran en que la subida de costes a las importaciones sean generalizadas y provoquen una caída generalizada del comercio internacional y de la competitividad que se traduzca en precios más altos y mayor desempleo.

La Bolsa china cae más deprisa

Tal y como explica Juan Ignacio Crespo «una conclusión que podría extraerse de esa mayor caída de la Bolsa china es que la guerra de aranceles entre USA y China la está perdiendo esta última. Sin embargo, la Bolsa china tiende a caer de forma anticipada y más rápidamente que la de EEUU».

Para Crespo, «alguno de los índices de las Bolsas chinas ha entrado ya en lo que se llama mercado bajista (caídas desde el máximo relativo más reciente de más de un 20%). Primero fueron los índices que siguen el comportamiento de las acciones de tipo A, las que cotizan en el mercado interior de China, y después el más conocido índice Shanghai Stock Exchange Composite que ya cae desde el 26 de enero (la fecha en que las Bosas se desestabilizaron) un 20%. Si se tiene en cuenta que el yuan se ha depreciado frente al dólar desde esa misma fecha de enero un 3,7%, la pérdida, para quien hubiera invertido en la Bolsa china a finales de enero, ascendería a casi 24%,» explica.

Las Bolsas de EEUU ahora vuelven a caer con fuerza, aunque tendrían que bajar un 2,3% más para llegar al nivel mínimo de este año: con eso habrían caído algo más de un 10% y, por tanto, lejos aún de lo que le está sucediendo a la Bolsa china.