La riqueza financiera de las familias cayó un 2% el año pasado

La tasa de ahorro de los hogares ha continuado con la tendencia decreciente del año anterior y hasta el tercer trimestre había caído en 0,8 puntos porcentuales con respecto a diciembre de 2017, situándose en el 4,7% de la renta bruta disponible (RBD), siendo la más baja desde el primer trimestre de 2008 y por debajo del promedio desde el 2000 (9,2%), según informe de Inverco.

Dado que el consumo de los hogares está creciendo más que la renta bruta disponible, el ahorro está siendo penalizado, reduciéndose hasta niveles históricamente bajos. Así, la tasa de ahorro española, no sólo no está cerca de su promedio histórico, sino que, además, sigue estando lejos del promedio del área del euro, la cual se situó en el 11,9% en 2017 (último dato disponible).

Es decir, España sigue estando en el grupo de países europeos en los que su tasa de ahorro ha estado históricamente por debajo del promedio del área del euro y muy lejos de Alemania, que es uno de los países con mayor tasa de la zona euro (17,3% en 2017). Junto a España están países como Portugal (4,7%) o Italia (9,6%), donde la tasa de ahorro ha estado por debajo del promedio del área del euro.

El endeudamiento de los hogares españoles ha continuado con la tendencia descendente que se inició en 2008. Así, en 2017 se situó en el 100,4% de la renta bruta disponible y, previsiblemente, la cifra de cierre de 2018 será inferior a ésta. España ha sido el país en el que más se ha reducido el endeudamiento desde 2007 (caída de casi 34 p.p.), pasando así de ser uno de los países con mayor nivel de endeudamiento, a converger a la media de la zona euro (93,9% en 2017).

El nivel de España es similar al de Portugal (101%) o Bélgica (105%) y a pesar de la importante reducción en estos años, aún sigue estando lejos de los países con bajos niveles de deuda de las familias, como Alemania (83%) o Italia (61%). La riqueza de los hogares españoles ha vuelto a aumentar hasta situarse en el 552% del PIB en septiembre de 2018, por encima del 542% de 2017. Este incremento viene explicado en su totalidad por la riqueza inmobiliaria, ya que ha pasado del 425% del PIB de 2017 al 436% en el tercer trimestre de 2018, aunque sigue estando por debajo de los altos niveles alcanzado durante el periodo previo a la crisis (585% en junio de 2007). Por su parte, la riqueza financiera neta de los hogares , en términos absolutos, se ha reducido durante 2018 y previsiblemente cerrará el año en torno a los 1,34 billones de euros (caída del 2,0% con respecto a 2017), saldo que en términos de PIB supone un 111%.

La estructura del ahorro familiar en España sigue estando muy concentrada en los activos inmobiliarios, aunque desde hace varios años las familias han continuado apostando de forma decidida por la inversión en activos financieros. A finales de 2018, el ahorro financiero estimado de los españoles es de 2,13 billones de euros (176% del PIB), lo que supondría una disminución de algo más de 21.400 millones de euros con respecto a 2017. Esta reducción del volumen de activos viene explicada, en su totalidad, por el mal comportamiento de los mercados financieros durante el año, ya que en 2018 se estiman flujos de entrada positivos.

La preferencia de los hogares españoles hacia la inversión colectiva se pone de manifiesto en el hecho de que la gran parte de las operaciones de adquisición de nuevos activos financieros se dirigió hacia las IIC, cuyas compras netas acumuladas en el año estarán en torno a los 11.000 millones de euros, compensando parte de las desinversiones registradas en otros activos. Las IIC han aumentado ligeramente su ponderación sobre el total de los activos financieros de los hogares españoles y ya suponen el 14,8%.

La volatilidad presente en los mercados principalmente y los flujos netos de salida han hecho que los activos de las familias en Fondos de Pensiones (sin contar los compromisos internos) caigan hasta los 107 millardos de euros (un 3,7% menos que en 2018). Los Fondos de Pensiones suponen 5% del total de los activos financieros de las familias.

Los productos de desintermediación bancaria (Fondos de Inversión, Fondos de Pensiones, seguros e inversión directa) suponen alrededor del 57% del total de los activos financieros en posesión de las familias españolas (50,2% en 2008). Los flujos estimados para adquisición neta de activos financieros de las familias en 2018 son de 14.500 millones de euros.

Las suscripciones netas positivas que experimentaron los Fondos y Sociedades de Inversión (11.000 millones de euros en 2018), así como los depósitos (13.000 millones) han ayudado a compensar las desinversiones netas en otros productos financieros.