La hoja de ruta de Draghi (BCE) sienta bien a Bolsa y deuda y no tanto a bancos y euro

Luis Aparicio

Los mercados europeos han reaccionado de forma muy positiva a las declaraciones de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, tras decidir mantener los tipos en el cero por ciento, nivel que espera mantener, al menos hasta el verano de 2019.

En rueda de prensa posterior, ha indicado Draghi que reducirá de 30.000 a 15.000 millones el programa de compra de deuda que con toda probabilidad acabará en diciembre de este año. El Ibex 35, tras empezar la sesión con caídas, registra una subida del 0,62% hasta los 9.960 puntos. Este peor comportamiento del Ibex responde al fuerte peso del sector bancario en el indicador español. A los bancos les interesa más tipos más altos para recuperar márgenes. Más positiva aún ha sido la marcha de las plazas europeas donde el EuroStoxx 50 gana el 1,26%, París el 1,40% y el Dax el 1,6%.

Los inversores se quitan de encima el peso de la incertidumbre y ya tienen una hoja de ruta que, salvo imprevistos, les ordena su forma de actuar al menos hasta dentro de un año. Con un comprador de deuda asegurado hasta diciembre, el bono español a 10 años bajó su rentabilidad al 1,362% con la prima de riesgo con Alemania en los 92,80 puntos básicos.

El euro se ha debilitado y ahora se cambia en 116,386 dólares con una caída del 1,27% desde los 1,18 dólares con los que cotizaba esta mañana. El diferencial de tipos entre el dólar y el euro se amplía después de que la Reserva Federal decidiera ayer los tipos de interés en 0,25 hasta el 1,75-2%.

Tipos al cero por ciento

El Banco Central Europeo (BCE) mantiene el tipo de interés al que presta a los bancos a una semana en el cero por ciento. Eso sí, seguirá cobrando a la banca un 0,4% por el exceso de sus reservas a un día (facilidad marginal de depósito) y continuará prestándoles a un día al 0,25 por ciento (facilidad marginal de crédito). Medidas que se tomaron en su día para que el crédito fluyera a la economía.

Asimismo, el BCE anunció hace unos minutos que espera mantener los tipos de interés en sus niveles actuales al menos hasta el verano de 2019 y más tiempo si es necesario con el objetivo de asegurar la evolución de la inflación hasta su objetivo del 2%.

La opinión de Fidelity

Nick Peters, gestor de fondos multiactivos de Fidelity, sobre los resultados de la reunión del BCE:

“Nos ha sorprendido que el BCE se haya ablandado tanto en la reunión de hoy, algo que en nuestra opinión era innecesario.

El anuncio de que el QE se reducirá a 15 mil millones de EUR mensuales en el cuarto trimestre ha sido más o menos esperado. La sorpresa ha sido que Draghi se haya pre-comprometido a no subir los tipos de interés hasta septiembre de 2019 como muy pronto (manteniendo los tipos sin cambios ‘por lo menos durante el verano’).

Esto es sorprendente por un par de razones. En primer lugar, el BCE pronostica ahora una inflación del 1,7% en todo 2018, 2019 y 2020. Para la mayoría, esto reuniría los requisitos para alcanzar su objetivo de ‘cerca de, pero por debajo del 2%’. En segundo lugar, extrapolando la caída constante del desempleo que la zona euro experimenta desde hace años, la tasa de desempleo volverá a los bajos niveles de 2007 para cuando el BCE suba tipos por primera vez en este ciclo. ‘Al menos’.

Draghi también ha sonado marcadamente negativo en los temas económicos, enfatizando los riesgos, la incertidumbre y la volatilidad del mercado financiero. Incluso ha dicho que las últimas previsiones del BCE, que muestran un crecimiento continuado por encima de la tendencia, se realizaron antes de recibir información negativa adicional. La ralentización en los datos de la Eurozona a comienzos de este año es clara, pero parece una reacción exagerada por parte de un banco central del que esperaríamos más firmeza en su perspectiva a medio plazo.

 

La respuesta instintiva de los mercados ha sido vender euros, lo cual puede ir a más. La Eurozona no solo tiene que lidiar con una economía que ha llegado al máximo y tiene un desempeño inferior al de EE.UU., preocupaciones geopolíticas a medio plazo y precios más altos del crudo… ahora además puede que no llegue a tener tipos de interés positivos antes de la próxima recesión mundial, y entrar por tanto en esa recesión con muy poca munición”.