La gestora Fidelity descarta riesgos políticos para los mercados tras la moción de censura

La gestora internacional de fondos, Fidelity, no ve riesgos importantes en el cambio político en España por el claro europeísmo del PSOE que toma el relevo al PP. Comentan sus gestores que apenas han realizado ajustes en sus carteras. Atisban más problemas por lo que pueda pasar en el mercado de bonos italiano.

Fabio Riccelli,  gestor del FF Iberia Fund y el FF European Dynamic Growth Fund indica que hemos visto una economía española muy flexible, incluso a la luz de la crisis política en torno a Cataluña. Por lo tanto, no esperamos un gran impacto de los eventos de esta semana en la estabilidad y perspectivas de la economía española. Por nuestro enfoque de inversión en los aspectos fundamentales de las empresas y no en el entorno macroeconómico, no hemos realizado ajustes significativos en nuestras carteras a la luz de estos acontecimientos.

Por su parte, Matt Siddle, gestor del FF European Growth Fund y FF European Larger Companies Fund aounta que la moción de censura en España tiene por supuesto un gran interés periodístico, pero vale la pena recordar que el Partido Socialista es de centroizquierda y pro-europeo. Por lo tanto, la posibilidad de que se apliquen políticas no convencionales no debería verse como un riesgo para los mercados financieros europeos.

Por último, Andrea Iannelli, director de inversiones en renta fija europea explica que a pesar del cambio al timón, es muy poco lo que el nuevo gobierno español puede hacer realmente. El gobierno que ahora dirige el Sr. Sánchez tiene una mayoría muy reducida en el Parlamento y cuenta con el apoyo de partidos con agendas políticas muy diferentes. El margen de maniobra en el aspecto fiscal también es limitado, con el presupuesto de 2018 ya ratificado por Rajoy antes de su partida. Tal y como están las cosas, en el corto plazo es difícil ver cuánto tiempo durará el nuevo gobierno y las elecciones anticipadas parecen muy probables en los próximos meses.

Y añade que en comparación con Italia, y a pesar de la incertidumbre política que también existe en aquel país, los inversores probablemente se acercarán a España de manera diferente por dos razones: En primer lugar, en España hay mucho más apoyo a Europa en todo el espectro político y también entre la población, lo que debería evitar una repetición de los titulares que pesaron sobre los activos italianos en mayo. En segundo lugar, España se encuentra en una posición más sólida, tanto en el frente económico como en el fiscal. Ha implementado reformas estructurales, se beneficia de un nivel de crecimiento más alto y tiene una relación deuda/PIB menor que sus contrapartes italianas. Estos factores deberían llevar a los bonos españoles a mantenerse bien respaldados y a superar a los BTP italianos en el corto plazo.

Sin embargo, los inversores no deberían considerar a España completamente inmune a la volatilidad y los factores externos, por lo que han de tener cuidado al asignar su capital. Como vimos en la última semana de mayo, los activos españoles pueden verse fuertemente influenciados por el sentimiento de riesgo más amplio en torno a la deuda periférica europea. En caso de que la situación italiana vuelva al primer plano y el rendimiento de los BTP suba, es probable que los bonos españoles sigan el ejemplo, con correlaciones entre los dos mercados que se mantendrán elevadas en los próximos meses.