La deuda y la banca soportan el mayor estrés de los mercados

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha hecho pública la Nota de estabilidad financiera correspondiente al mes de octubre de 2018, que refleja que el nivel de estrés de los mercados financieros españoles se mantenía a finales de octubre próximo a 0,20 puntos, dentro de lo que se considera un nivel de estrés bajo.

Ahora bien, por segmentos, los niveles de estrés más altos correspondían al mercado de deuda y a los intermediarios financieros, área esta última afectada por la caída de las cotizaciones de los bancos.

Las fuentes de incertidumbre sobre la economía española son diversas. Las más importantes se derivan de las consecuencias de las restricciones sobre el comercio mundial, de las dificultades que atraviesan en algunas economías emergentes y, en consecuencia, su repercusión en los negocios de las empresas españolas con intereses en estas economías y de las características del contexto político actual.

También cabe señalar la necesidad de avanzar en el proceso de consolidación fiscal de la economía, especialmente en momentos en que el giro de la política monetaria puede estar cercano. 

Este contexto de múltiples incertidumbres se ha reflejado en la evolución de los mercados financieros nacionales en los últimos meses. En el caso de la renta variable, el Ibex 35 muestra un retroceso en el año (hasta el 31 de octubre) similar al de los índices europeos con un comportamiento más desfavorable (Ibex 35 –11,5%, Dax 30 –11,4%,
Mib –12,8%).

Sin embargo, se observa una mayor discriminación de los inversores entre compañías en función de sus expectativas y riesgos, por lo que las caídas no han afectado a todos los sectores. Así, se han revalorizado las empresas de los sectores petróleo y energía, tecnología y farmacia, mientras que han caído las cotizaciones de los bancos –que se han visto afectados por incertidumbres de carácter económico financiero,
político y regulatorio-, las empresas inmobiliarias y las de los sectores de bienes y servicios de consumo.

En los mercados de renta fija, los tipos de interés a corto plazo han permanecido en niveles muy reducidos, en consonancia con el tono de la política monetaria adoptada por el BCE, y los tipos a largo, que disminuyeron en las primeros meses del año como consecuencia de la
mejora de la calificación crediticia de la deuda soberana española, han mostrado leves y transitorios repuntes asociados a la crisis de la deuda en Italia. En relación con el último episodio de incertidumbre de esta crisis, producido en octubre, el efecto contagio sobre la prima de riesgo de la deuda española ha sido muy limitado. Los riesgos de mercado y de liquidez siguen siendo relevantes en algunos segmentos de este
mercado.