La Bolsa española, reina del dividendo

En 2018 las empresas cotizadas en la Bolsa española han repartido a sus accionistas casi 30.105 millones de euros en dividendos, devolución de aportaciones por primas de emisión y reducción de nominal. Lo que significa que han retribuido un 6,65% más que en 2017, en un ejercicio complejo para la economía y el mundo de la inversión en general. Solo en dividendos, las cotizadas han distribuido a sus accionistas 28.793 millones de euros, cifra que representa el 96% de la retribución total en lo que va de año y que es un 3,41% más en el año, según estudio realizado por Bolsas y Mercados Españoles (BME).

En lo que va de siglo las cotizadas españolas han retribuido a sus accionistas por todos los conceptos apuntados con 445.213 millones de euros y el grueso principal, un 95%, han sido dividendos por un importe global de 421.642 millones. Para poner en contexto estas cifras basta con decir que son importes que se sitúan entre
el 60 y el 65% del valor actual de mercado de todas las cotizadas españolas presentes en Bolsa en este momento.

Desde el año 2000 en devolución de primas de emisión las compañías cotizadas han utilizado 20.563 millones de euros (1.291 en 2018, de los cuales 1.007 se los ha apuntado una SOCIMI en una operación de diciembre) y en reducciones de nominal con devolución de aportaciones 3.008 millones más (20,62 millones este año).

Entre el año 2000 y el 2005 el importe promedio de dividendos brutos repartidos por las compañías cotizadas entre sus accionistas fue de 10.893 millones de euros. En el año 2006 fue de 21.810 millones y desde entonces hasta hoy ningún año ha sido inferior a 23.000
millones de euros. La estabilidad en el mantenimiento de las políticas de dividendos es un elemento importante a considerar por los inversores cuando planificanla distribución de sus carteras.

Liderazgo internacional

Hace años que la Bolsa española lidera este apartado entre el conjunto de Bolsas internacionales desarrolladas. En 2018 el diferencial positivo se ha mantenido y
es muy posible que también este sea uno de los factores que más atraen a los inversores extranjeros a participar y mantenerse activamente en el día a día de nuestras
empresas cotizadas.

Tomando datos homogéneos a efectos de comparaciones internacionales del Blue Book mensual de MSCI, a 31 de diciembre de 2018 la rentabilidad por dividendo
de la Bolsa española se situaba en el 4,6%, un año más en posiciones de liderazgo internacional. En los últimos once años ningún mes la ratio que calcula MSCI
para España ha sido inferior al 4% en este capítulo. La media histórica de este indicador para las cotizadas españolas en 31 años (370 meses) es de 4,03%, superior
a la que resulta para el resto de Bolsas desarrolladas comparables.

En comparación con el considerado tipo de interés sin riesgo, el correspondiente a la deuda pública a 10 años, una rentabilidad por dividendo como la actual (4,6%) es más de tres veces el rendimiento que ofrece el tipo a 10 años español (1,42%). En los últimos diez años la Bolsa española ha ofrecido una rentabilidad por dividendo anual del 5,5% (promedio realizado sobre el dato de cierre de 120 meses). Esta misma media para
el bono a 10 años es del 3,3%. Un diferencial cercanoa 2 puntos de rendimiento superior por año.