La Bolsa española negociaba un 250% más en el verano de 2007

Beatriz Pérez Galdón

El volumen de negociación de la Bolsa española sigue una estela descendente desde hace un tiempo. A falta de una jornada para que finalice julio, el efectivo acumulado en el mes se sitúa en unos 42.500 millones, siendo la media diaria de 2.125 millones, según datos provisionales de BME. Con estas cifras, es previsible que julio se convierta en el más flojo del año en términos de contratación.

En el acumulado de 2018, el recorte del negocio se acerca al 10%. Si la comparativa se hace sobre ejercicios precedentes el balance resulta aún peor. Por ejemplo, en 2017 y 2016, se mantuvo por encima de los 50.000 millones durante el mes de julio, y en 2007, cuando se conocían los primeros focos de la crisis financiera, se registró un volumen de 148.637 millones, un 250% más que el periodo actual.

Javier Hernani, consejero delegado de Bolsas y Mercados Españoles, fue muy explícito en la presentación de resultados de la compañía el pasado viernes con respecto al origen de esta debilidad: “Hay un efecto MIFID II bastante claro. La demanda retail [pequeños inversores] está ahí, pero es cierto que en un momento regulatorio como el actual los operadores nos hablan de la dificultad que tienen de llegar por algunas adaptaciones necesarias, como por ejemplo, la del asesoramiento, que funciona de diferente manera”, dijo.

MIFID II exige, entre otras cosas, una mayor transparencia, una oferta más diversificada y adecuada al nivel del riesgo del inversor, la diferenciación de asesoramiento independiente así como comunicación detallada de los costes.

Hernani hizo hincapié al segundo trimestre de 2018, donde el número de operaciones descendió el 21%, frente a la caída del 6% del efectivo. “Es evidente que MIFID II tiene un efecto sobre los medianos y pequeños inversores que no ha sido lo suficientemente calibrado en la normativa”, señaló el consejero delegado de BME.

En cuanto al posible impacto que pudiera tener las nuevas tarifas -vigentes desde marzo- Hernani reconoció un “ligero efecto negativo, sin ser mucho menos el motivo principal de la reducción de ingresos” en la unidad de renta variable.

Menos de moda

Javier Hernani explicó, por otro lado, que el mercado se encuentra en un momento “donde las valoraciones están muy laterales”. “Estamos menos de moda a nivel internacional, en parte quizás por la incertidumbre política”, dijo. La volatilidad de la Bolsa española está sobre el 15%, el nivel más bajo desde 2005. En el inicio de la década era del 30% y en 2008 alcanzó el 48%.

Otro de los puntos negros del negocio es la presión de las plataformas alternativas, situación que comparten las principales Bolsas del mundo. Según datos de la consultora Fidessa, el 40% del volumen del mercado español se hace fuera del mismo. Los más activos son CBOE CXE, que realiza un 31% de la contratación; Turquoise (7,8%) y CBOE BXE (6,7%).

El consejero delegado de BME confía en que esta situación revierta. “Hay muchas OPV sobre la mesa. Las empresas que quieren salir a Bolsa lo van a hacer en algún momento. El mercado tiene un potencial serio para subir y de incrementar su capitalización a través de sectores que aún no están representados”, subrayó.