Italia y Grecia, los más perjudicados de un panorama recesivo, según UBS

UBS ha presentado el informe ‘El futuro de Europa’ en el que analiza en profundidad cómo podría aguantar la economía europea, el mercado de capitales y el euro una grave recesión económica. “¿Resistirá la Eurozona una nueva recesión?”, se pregunta el informe ante el vigésimo aniversario de la creación del euro, con los inversores atentos a una eventual recesión económica, y con factores de riesgo como el ‘Brexit’, la guerra comercial internacional y el proteccionismo añadiendo aún más incertidumbre.

El Chief Investment Office (CIO) de UBS Global Wealth Management recrea tres escenarios ‘stress-test’, que van desde una situación de expansión a una recesión severa pasando por una recesión moderada, e identifica los riesgos clave en el mercado de bonos, las principales monedas incluyendo el euro y los bancos europeos. Con la amenaza de una recesión sobrevolando la eurozona y Estados Unidos en los próximos años, UBS apuesta por preparar a los inversores.

“Podemos esperar lo mejor, pero preferimos prepararnos para lo peor”, señala ‘El Futuro de Europa’ antes de desgranar cómo respondería la eurozona en los escenarios menos favorables dibujados para el periodo 2020- 2025. Christine Novakovic, Head of Wealth Management EMEA at UBS apunta que “los clientes tanto de Europa como de otras geografías nos trasladan su preocupación por el riesgo de una futura recesión. Y pese a que nosotros creemos que con el plan financiero correcto los inversores pueden capear casi cualquier tormenta, nos tomamos muy en serio estas preocupaciones y necesitamos abordarlas. Por lo tanto, pensar en el largo plazo sobre Europa ayudará a los clientes a tomar decisiones meditadas y gestionar su exposición”.

Mark Haefele, Chief Investment Officer at UBS Global Wealth Management destaca que “hay una nube de incertidumbre flotando en la Unión Monetaria. Su futuro dependerá de una nueva generación de líderes, incluyendo el nuevo presidente del BCE, Creemos que es importante aconsejar a los clientes que tengan en cuenta los riesgos de una eventual recesión para que preparen sus carteras de inversión”.

Themis Themistocleous, Head of the EMEA Investment Office estima que “es fundamental que los gobiernos continúen con sus planes para completar la unión bancaria con urgencia, mientras aumenta el espacio fiscal. Ambos contribuirían a generar un apoyo a largo plazo al euro”.

Ricardo Garcia, Editor-in-Chief and Chief Economist for the Eurozone subraya que “una recesión podría poner claramente en peligro la cohesión de la Eurozona. Creemos que el euro debería sobrevivir incluso en un escenario de recesión severa, pero cabe esperar que los inversores perciban la austeridad y el populismo como una seria amenaza y que potencialmente dirijan los flujos de inversión a otras monedas como la libra esterlina o el franco suizo”.

El auge de los populismos ha conducido en el pasado a recesiones económicas. Las conclusiones del informe del CIO de UBS Global Wealth Management apuntan que una eventual crisis podría tener impacto concentrado en términos de prima de riesgo en algunos miembros de la Eurozona como son Italia y Grecia. En el caso italiano, una eventual presión del mercado y una rebaja de rating sobre su deuda podría conducir a profundos ajustes fiscales impopulares.

En Grecia, mientras tanto, podría requerir nuevos apoyos financieros en un escenario recesivo. Por ello, advierte el informe, se aconseja a los inversores que se preparen adecuadamente ya que tanto la crisis griega de 2015 como el episodio protagonizado por Italia en 2018 condujeron a desaceleraciones económicas. En general, una recesión probablemente conduciría a cambios estructurales significativos para la Zona Euro, que afectaría incluso a los miembros más fuertes. Un escenario de rentabilidades y tipos negativos tanto para el bono como para los depósitos en Alemania podría generar problemas al sector bancario germano, daría alas a los partidos populistas como la Alternativa para Alemania (AfD), y complicaría la formación de un futuro gobierno incluso para la economía líder de Europa.

Las próximas elecciones europeas y los cambios que se producirán en la presidencia de las cuatro principales instituciones de la UE, incluida la sucesión de Mario Draghi al frente del BCE, son factores de riesgo a tener en cuenta a la hora de invertir en Europa. Específicamente sobre el Banco Central Europeo, el informe de UBS anticipa que un escenario de recesión intensa podría generar cambios en la instrumentación de la política monetaria europea, incluyendo palancas como la compra de acciones o posiblemente medidas más dramáticas (macro inyecciones de liquidez -las conocidas como helicopter money- o tipos negativos). Los inversores deberían estar prevenidos ante esta eventualidad y considerar que los tipos de los bonos podrían caer por debajo de cero en un escenario adverso.

 

Escenarios stress-test utilizados por UBS

Expansión. Los bancos centrales logran un aterrizaje suave de la economía mediante la normalización de la política monetaria sin causar una recesión

Recesión moderada. La economía se contrae en torno a un 2%. Su impacto es relativamente escaso porque los bancos centrales y las políticas fiscales lo mitigan.

Recesión severa. La contracción global de la economía de la eurozona es similar a la crisis financiera mundial. Históricamente, las recesiones severas se derivan de factores como pinchazos de ‘burbujas inmobiliarias’, crisis financieras y shocks en los mercados de materias primas. En este caso, el desplome de la eurozona tendría que incluir una dura recesión en EE.UU y un duro aterrizaje en China.