Gesconsult: “Ahora la Bolsa esta barata a PER 12, pero habrá que esperar a los beneficios”

Alvaro Jimenez (analista RV española) Gonzalo Sánchez (Gestor RV Española) y David Ardura (Director de gestión de Gesonsult)

Luis Aparicio

La firma Gesconsult ha ganado el JUEGO DE BOLSA  de inversionycarteras.es que comenzó en junio de este año con una duración de seis meses. Ellos estaban detrás de la CARTERA 5 y su buen hacer les ha llevado a obtener a un resultado del -1,09%%, mejorando al Ibex 35 que igual periodo de tiempo ha registrado el -4,10%.

Han sido unos meses especialmente difíciles y de elevada volatilidad en los mercados, tocado por la crisis italiana, la guerra comercial y las negociaciones del Brexit, así como por fluctuaciones bruscas en el precio del petróleo.

Gesconsult ha competido frente a otras cuatro firmas de prestigio del mercado, tanto españolas como extranjeras cuyos nombres no se desvelarán de acuerdo con las normas del JUEGO DE LA BOLSA. Un ejercicio comparativo que ha querido día a día servir de guía para los inversores en renta variable española.

El director de gestión, David Ardura y el resto de su equipo nos explican en esta entrevista su estrategia ganadora y su visión del mercado español para 2019.

_¿Cuál ha sido vuestra estrategia para crear la cartera ganadora?

 La estrategia para realizar esta cartera tiene mucho que ver con la elección valor a valor de compañías a las que vemos un importante potencial y que, por unas razones o por otras, no está plenamente recogido en sus cotizaciones.

_¿Por qué habéis hecho tan pocos cambios a lo largo del semestre?

Nuestra visión siempre es de largo plazo, tenemos que ver un cambio muy importante en la compañía o en sus dinámicas  o un ajuste al alza muy grande de su precio para que cambiemos una tesis de inversión.

_¿Cómo habéis visto el mercado en este difícil semestre?

Ha sido un entorno muy marcado por el ruido y la volatilidad. El origen de esta volatilidad tiene un marcado carácter político y de guerra comercial, a lo que tenemos que añadir síntomas evidentes de desaceleración económica en Europa. Todo ello ha dejado un entorno difícil de gestionar, pero siempre que hay períodos de esta volatilidad se generan oportunidades, si somos capaces de abstraernos un poco del día a día del mercado y mirar más allá.

_¿Cuál es vuestra visión de la Bolsa española para el próximo año?

Tenemos que ser conscientes que el ciclo y el escenario de este 2018 se ha deteriorado sensiblemente respecto a lo que veíamos hace doce meses. El que tengamos desaceleración no implica que vayamos a asistir a una recesión, sino que tendremos un escenario de menor crecimiento económico. En términos de valoración, con las caídas de este año, la bolsa no está cara (IBEX está a múltiplos de 12 veces beneficios esperados para 2019). Sin embargo, creemos que este múltiplo hay que puntualizarlo, puesto que la clave son los beneficios. Si las estimaciones de consenso no se ven revisadas a la baja por el peor entorno económico, ese PER 12 sería un buen nivel para entrar en Bolsa. Aunque esta valoración se puede ver alterada si vemos revisiones a la baja de estimaciones de beneficios y márgenes, consecuencia del deterioro económico. Es por esto que cobra más importancia, si cabe, el análisis  individualizado de las compañías e identificar las oportunidades en aquellas compañías cuyos negocios y resultados van a seguir manteniendo dinámicas positivas a lo largo de los próximos años.

_¿Dónde encontráis las mayores fortalezas y debilidades del mercado?

La mayor fortaleza la encontramos en la volatilidad y en el comportamiento que ha sufrido el mercado en los últimos meses. Cuando asistimos a períodos de volatilidad como el actual, las caídas son indiscriminadas y es en ese entorno donde se generan las oportunidades. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, el IBEX 35 lleva una caída del 18.12% en los últimos 18 meses. Sin embargo, este ha sido un período de crecimiento económico y de beneficios empresariales, lo que se traduce en un abaratamiento del índice. Es cierto que en este período el ruido político ha tenido mucha influencia sobre el comportamiento del mercado, por eso la dilución de las inestabilidades políticas podría derivar en una normalización de las primas de riesgo de las Bolsas europeas y con ella la recuperación de los índices. Aunque más allá de esta normalización, lo importante es identificar esas oportunidades (y las caídas de estos últimos meses dejan unas cuantas) que no se encuentran bien valoradas por el mercado.

En cuanto a las debilidades, la primera es el escenario de menor crecimiento económico que puede traer aparejada una revisión a la baja de las estimaciones de beneficios. La normalización monetaria y la retirada de las medidas no convencionales del BCE deberían dejarse sentir en los mercados de renta fija y en las condiciones financieras. Esto es especialmente malo para las compañías apalancadas y que han vivido en un mundo de “dinero gratis” durante los últimos años.

Otra debilidad la observamos en que, dentro del movimiento pendular del mercado, pensamos que lo peor de la guerra comercial (que podría costar hasta un 0.8% de PIB Global) no está plenamente descontado. Si se llegara al extremo, seguiríamos viendo caídas en las Bolsas.

_¿Por qué valores apostarías para los próximos meses?

En un mundo como este, pensamos que la gestión activa cobra más sentido que nunca. Por lo que estaríamos en compañías:

•      Enfocadas en la generación de caja, con altas tasas de conversión desde EBITDA.

•      Con planes de crecimiento creíbles.

•      Con palancas específicas de mejora.

•      Calidad.

•      Solidez del negocio.

Vemos oportunidades en el sector papel, en el sector automotriz (diferenciando entre fabricantes y autopartes). Dentro de autopartes hay que optar por diversificación en todos los ámbitos (Cie) y/o tecnologías claramente de futuro (Gestamp). En el sector inmobiliario, la demanda sigue fuerte y la oferta es escasa, y primaríamos aquellas compañías que están en regiones donde esto es más evidente (Neinor y Aedas).

_¿Será 2019 el año de los valores bancarios?

 La caída de los bancos ha sido excesiva, si atendemos a la evolución de sus beneficios. Adicionalmente, un banco español de 2018 no tiene nada que ver con su equivalente en 2008. Los bancos hoy son entidades mucho más solventes y sólidas y que están sufriendo por la lenta normalización de los tipos de interés y por el ruido político. Si viéramos una mejora en estas dos variables, es decir que las incertidumbres políticas se rebajaran y que los tipos poco a poco volvieran a un estado de normalidad (ya sin el BCE interviniendo en mercado) la baja valoración en que se mueven los bancos haría el resto y sí que podría ser un año en el que el sector tuviera un mejor comportamiento.