Fidelity ve que el bono italiano cotiza con prima por posible quita

Andrea Iannelli, Director de inversiones en renta fija de Fidelity International, considera que el siguiente obstáculo que aparece en el horizonte de los inversores europeos son los presupuestos de Italia a finales de este mes de septiembre.

Una elevada volatilidad y una inestabilidad del bono italiano (BTP) que refleja la presión sobre el gobierno de la Liga Norte y el M5S, para que presente unos presupuestos en sintonía con las directrices de la UE. “Los precios descuentan una probabilidad nada despreciable de salida de Italia de la UE o de redenominación de la deuda: los rendimientos a tres años de los BTP (Buoni del Tesoro Poliennali) sugieren que el mercado está cifrando en el 20% la probabilidad de una redenominación, con una quita del 30%. Eso es mucho”, explica el experto de Fidelity Interncional.

Actualmente, este bono italiano ofrece una rentabilidad del 1,21% en el plazo de tres años frente al -0,427% de Alemania y del -0,0030 de España.

El director de inversiones de Fidelity explica que “en última instancia, el gobierno italiano  presentará un presupuesto que respete el límite del 3% de la UE, pero el mercado podría intensificar la presión de aquí a finales de septiembre. Del mismo modo, los Bunds alemanes siguen cotizando en sintonía con el sentimiento del mercado hacia Italia hasta que aumente la certidumbre.

Fruto de esta presión de los mercados es la subida del bono español a 10 años que ya se asienta en el 1,52% y que ha obligado esta semana al Tesoro a subir el tipo de la subasta del activo a este plazo hasta el 1,493% con alzas constantes desde abril cuando se pagaba por esta referencia el 1,148%. Por su parte, el bono alemán está en el 0,425% en la actualidad después de registrar subidas en las últimas semanas.

BCE

Andrea Iannelli explica respecto al BCE  que ya no es el foco de atención de los actores del mercado después de que la entidad se comprometiera a mantener los tipos sin cambios hasta finales del segundo semestre de 2019. El mercado no espera que los tipos vayan a subir en absoluto y descuenta únicamente 7 pb en septiembre del año próximo. Aunque la política monetaria permanecerá tranquila durante un tiempo, los inversores europeos siguen muy pendientes de la esfera política.

El Brexit sigue siendo el principal motor de los bonos britanicos y otros activos británicos. Las últimas noticias han llevado al mercado a elevar la probabilidad de que el Brexit se salde sin acuerdo. Después de la última subida de tipos del Banco de Inglaterra, ahora en Fidelity descuentan una subida más durante los próximos doce meses, pero no mucho más después. A la vista de la incertidumbre política, cuesta creer que el Banco de Inglaterra no sea cauto durante los próximos meses, por lo que la cotización de mercado actual nos parece adecuada.

En EE.UU., aunque los últimos datos publicados han decepcionado, destacando en este sentido la atonía del mercado de la vivienda, en conjunto el crecimiento sigue apuntado a una tasa del 3-3,5% para lo que queda de año, como sugieren los últimos indicadores adelantados. La Fed debería disponer de un margen amplio para subir los tipos dos veces más este año, una en septiembre y otra en diciembre. El mercado ha descontado ampliamente estas dos subidas. De cara a 2019, el crecimiento estadounidense probablemente se frene, pero se mantendrá en cotas superiores a las del resto del mundo gracias a unas condiciones financieras que siguen siendo expansivas y al apoyo todavía evidente de los estímulos presupuestarios aprobados a comienzos de 2018.

Sin embargo, la Fed tendrá que conjugar las nuevas subidas de tipos con la reducción de los estímulos cuantitativos y el aumento del volumen de emisiones del Tesoro de EE.UU., y podría no ser capaz de subir tres veces los tipos en 2019, como pretende. El mercado está descontando los obstáculos que se encontrarán tanto la Fed como el crecimiento de EE.UU., y la curva de tipos de los bonos del Tesoro está en su nivel más plano desde 2007. Esperamos que la curva siga aplanándose. Sin embargo, Andrea Iannelli prefiera no preciptares afirmando que una curva plana o invertida es precursora de una recesión, ya que los vencimientos largos se ven influenciados por otros factores más técnicos, como la demanda de duración estadounidense por parte de las estrategias orientadas a la gestión de pasivos, que ayudan a mantener los rendimientos en niveles bajos.

Las incertidumbres comerciales y la volatilidad podrían desencadenar una búsqueda de la seguridad en los bonos del Tesoro de EE.UU., pero “a medio plazo los rendimientos van a seguir subiendo en ausencia de una crisis macro repentina, la cual consideramos improbable a corto plazo. Esperamos que los rendimientos de la deuda pública estadounidense a diez años rompan al alza el rango de cotización reciente, empujados por el endurecimiento de la política monetaria y un entorno macro que sigue siendo favorable”, explica el director de inversiones de Fidelity.