El riesgo se ha premiado con generosidad en 2019

El 2019 ha sido caracterizado por un año muy positivo para la toma de riesgo. tal y como demuestran las rentabilidades producidas en los mercados hasta hoy.

Las rentabilidades de los principales mercados de renta variable (esto es, de índices como S&P y MSCI en euros) han sido positivas y superando los dobles dígitos: renta variable americana (24,30%), renta variable europea (18,18%), renta variable japonesa (17,83%) y renta variable emergente (11,15%). También, la renta fija ha producido rentabilidades positivas en todas las tipologías de bonos analizadas: bonos gobiernos europeos (+9,59%), bonos de altos rendimientos (7,97%) bonos corporativos (+6,76%) y bonos globales agregados cubiertos al euro (+6,51%).

Otras clases de activos reales, tanto propiedad global vía REITS (22,28%) como oro físico (23,72%), demuestran la sincronización de las rentabilidades en las distintas clases de activos y distintos mercados.

Es importante tener en cuenta que estos resultados positivos se han producido en un contexto previo de caídas durante el 2018 y cuyos riesgos han continuado durante el 2019.

En un entorno de baja inflación y con crecimientos económicos globales revisados a la baja,  las operaciones monetarias de escala masiva impulsadas por los bancos centrales de mayor importancia, como en el caso de la Reserva Federal Americana bajando tipos de interés por segunda vez desde la crisis financiera y por parte del Banco Central Europeo reduciendo tipos de interés de los depósitos y reiniciando su programa cuantitativo, parecen ser positivas para la continuación en la toma de riesgo.

Sin embargo, ante la actual incertidumbre en el contexto económico global, una elevada diversificación combinando distintas clases de activos y mercados, junto con una apropiada gestión del riesgo de liquidez, es esencial para cada inversor independientemente del nivel de riesgo asumido.

Por Kevin Koh Maier, Head of Asset Allocation & Research de Finizens