El nuevo Gobierno complica la opción de invertir en el sector bancario

Beatríz Pérez Galdón

El sector bancario está en el punto de mira desde que el PSOE llegara hace menos de una semana al Gobierno tras ganar la moción de censura al entonces presidente Mariano Rajoy. En la memoria de los inversores está la intención anunciada a principios de año por Pedro Sánchez de proponer un impuesto especial a la banca que serviría para reducir el déficit de la Seguridad Social en unos 1.000 millones de euros según cálculos del propio partido.

“Yo creo que tienen poco tiempo de actuación [las próximas elecciones generales se celebrarán en 2020] y harán una política más enfocada a la recuperación de los votos que se fueron a Ciudadanos y Podemos“, explica Luis Benguerel, analista de Anattea Gestión. En cualquier caso, el experto matiza que “la banca es sistémica y puede provocar otra crisis si se la presiona mucho. No hay más que echar un visto al Deutsche Bank, que se encuentra en mínimos históricos y ha generado muchísimo nerviosismo en los últimos días”.

Para Benguerel, la opción de invertir en banca es como “una bomba de relojería”. “Puede ser atractivo en el corto plazo, pero no a largo”, señala.

Nuria Álvarez, analista de Renta 4, reconoce que el sector en términos generales cotiza a “múltiplos atractivos” tras las recientes correcciones sufridas, pero lo recomienda “para un perfil de inversor un tanto tolerante”. “En un futuro debería evolucionar bien por la recuperación de la Eurozona, y la normalización de la política monetaria por parte del Banco Central Europeo y del euríbor”, añade.

Santander y Liberbank son dos valores que señala la analista de Renta 4 como atractivos para entrar, pero no descarta que se pudieran comprar incluso más baratos en unas sesiones. “La posibilidad de implantar un impuesto genera incertidumbre en el sector, y más en un escenario de tipos de interés bajos y cuando las entidades han conseguido un beneficio neto por ajustes en los costes de explotación y la mejora crediticia”.

Los bancos consiguieron en 2017 un beneficio atribuible de 12.060 millones de euros, según datos de la Asociación Española de la Banca. Esta cuantía es un 5,3% superior que la del ejercicio precedente. En el primer trimestre de 2018, solo las grandes entidades, Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y Sabadell, han registrado unas ganancias superiores a los 4.500 millones, un 15% más.

En Bolsa, la trayectoria no responde en la mayoría de los casos al balance financiero. Santander, BBVA, Sabadell y Bankia pierden en lo que va de año más del 10%; el descenso de Caixabank supera el 3% y Bankinter sube por encima del 6%. La caída del Ibex ronda el 2%.