El mercado ya descuenta una caída del rating de Italia

El gobierno italiano se debate en dos frentes: el de la Comisión Europea y el de los mercados, y todo apunta a nuevos enfrentamientos, titulares y volatilidad para los próximos trimestres. En estos breves comentarios Fidelity analiza lo que puede esperarse de la revisión de las calificaciones de S&P de esta semana y cuáles serán las consecuencias para la deuda del estado italiano y el sector bancario del país transalpino:

Andrea Iannelli, Director de inversiones en renta fija apunta que”La indiferencia mostrada por Italia en cuanto a disciplina presupuestaria contraviene el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desatado una reacción negativa de la Comisión Europea, que ha calificado la desviación de los objetivos como un hecho ‘sin precedentes’. No solo la Comisión, sino también las agencias de rating, han expresado su inquietud por la situación financiera de Italia. Moody’s rebajó un peldaño la calificación de la deuda pública italiana citando como causa la estrategia presupuestaria y la ausencia de reformas estructurales. Se prevé una medida similar por parte de S&P para el 26 de octubre.

Creemos que la rebaja de calificación de S&P ya está descontada, por lo que es posible que en el momento del anuncio se produzca un repunte de alivio. Sin embargo, no durará mucho si el gobierno italiano mantiene el tono agresivo de sus comentarios. Una rebaja de la calificación hasta el nivel de high yield tendría un efecto demoledor, tanto para los mercados como para la economía europea. Si bien esa situación no es nuestra hipótesis de trabajo ni el consenso de mercado, este podría empezar a descontarla atendiendo a la gravedad de sus posibles consecuencias.

Aunque hemos observado un efecto de contagio muy leve en otros mercados de deuda pública periféricos y un contagio mínimo en la deuda corporativa italiana, no deberíamos caer en la complacencia. Si los rendimientos de los BTP siguen aumentando, otras clases de activos europeos se verán afectadas. Los mercados de deuda corporativa ya han mostrado su capacidad para actuar como refugio en periodos de una alta volatilidad de los BTP, pero sigue siendo crucial ser selectivos”.

Alberto Chiandetti, Gestor del fondo de renta variable italiana Fidelity Funds Italy Fund considera que “Los bancos italianos son el vehículo de transmisión de la volatilidad de los mercados financieros a la economía real. Hasta ahora, el impacto en la economía real ha sido mínimo. Los bancos aún no han repercutido el aumento de los costes de financiación a los prestatarios privados y corporativos, y los posibles aumentos marginales de los tipos de interés de los préstamos se han equilibrado con unos tipos más altos en los depósitos. No obstante, si los diferenciales se mantienen en los niveles actuales o se amplían, prevemos un aumento de los tipos de préstamo. Unas condiciones financieras más duras acabarán por pesar sobre la demanda interna y cuestionarán aún más las hipótesis de déficit del gobierno y sus aspiraciones de crecimiento.

Podemos proteger nuestras carteras centrándonos en empresas italianas que tengan una amplia presencia fuera de las fronteras nacionales. Además, la volatilidad también proporcionará oportunidades de compra en un buen número de multinacionales italianas de pequeña y mediana capitalización que ofrezcan un fuerte crecimiento estructural a largo plazo”.