El mal fario del Popular: Fuerte caída de la banca en el primer aniversario de la intervención

Luis Aparicio

Hoy se cumple un año de la intervención de Popular y su instantánea venta a Banco Santander por un euro que arruinó a 300.000 accionistas y probó los recientes mecanismos europeos que buscaban evitar el rescate bancario con dinero público.

Los accionistas y bonistas pagaron, pero la decisión de Europa abría nuevas incertidumbres sobre el sector y un cierto rechazo a tomar posiciones. Sería muy osado achacar el mal comportamiento de la banca española en estos doce meses a la intervención de la entidad presidida entonces por Emilio Saracho, pero sí que provocó la desconfianza en un sector que no había vivido jamás un episodio parecido.

En estos doce meses desde la intervención destaca la caída de Bankia que se ha dejado el 17,56% de su valor, seguido por Banco Sabadell con el 16,05%. También los grandes e internacionalizados BBVA y Santander han sufrido en este periodo con pérdidas del 13,57% y 12,95%, respectivamente. Caixabank es el que menos cede con el 6,40%, mientras que Bankinter ha sido el único en registrar alzas con una ganancia del 6,8%. En este periodo el Ibex 35 se ha dejado el 8,77%.

Los bajos tipos de interés que impiden crecer los márgenes de intermediación, las dudas políticas en Europa que se convierten en pérdidas de bonos de la cartera de la banca, los bailes en las divisas emergentes o la competencia de nuevas formas de banca serían elementos a tener en cuenta para explicar la mala marcha en Bolsa de estos títulos. No obstante, un proceso de ajuste de costes drástico y la recuperación del sector inmobiliario han sido elementos positivos en estos meses que se han traducido en una buena evolución de sus beneficios.

Asimismo, el 15 de marzo de este año, la CNMV lanzaba una circular en la que pedía un consentimiento expreso en la compra de acciones bancarias dado el riesgo de importantes pérdidas en caso de resolución de las entidades: “La normativa de recuperación y resolución de entidades de crédito y empresas de servicios de inversión contempla, como posibilidad, la aplicación del instrumento de recapitalización interna (“bail-in”). En un escenario de resolución, los inversores minoristas podrían soportar pérdidas relevantes. La advertencia, para la que deberá recabarse la firma del inversor, identifica a las acciones o los instrumentos de deuda que pueden verse afectados, potencialmente, por estas situaciones”.

Otro toque de atención sobre el riesgo de pérdida de invertir en el sector bancario y en el que el supervisor quiere recalcar que además de acciones lo que posee el inversor es un instrumento de recapitalización en caso de quiebra. Advertencia que extiende a los bonistas más comprometidos.

Menos accionistas

El mal comportamiento de la banca en estos doce meses ha venido acompañado de una caída en el número de accionistas que a cierre del pasado año –últimos datos disponibles- alcanzaba los 6,008 millones, un 1,63% menos.

La mayor pérdida de accionistas se ha producido en Bankia con un 20% menos que a cierre de 2016, seguido por Caixabank que registró 11 accionistas menos por cada 100 de los que había en el ejercicio anterior y por Sabadell con retroceso del 9,8%.

Únicamente Banco Santander logró incrementar sus accionistas en el 2,56%, un crecimiento muy ligado a su cuenta 123 con incentivos de regalo de títulos del banco para sus cuentacorrentistas. Por último, BBVA y Bankinter perdieron el 5% de sus socios a lo largo del pasado año.