El Ibex rebota un 60% y la prima se relaja 500 puntos  tras seis años de ayudas del BCE

Beatriz Pérez Galdón

26 de julio de 2012. Probablemente a muchos nos le diga nada esta fecha. Pero para el mundo financiero significa bastante. Ese día, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, pronunció una frase que se convirtió en todo un hito: «Haré todo lo necesario para preservar el euro, y créanme, será suficiente». Se trataba de un compromiso en toda regla por parte del organismo para ayudar a las economías, que se encontraban en plena recesión, y a los mercados financieros.

El organismo puso en marcha un programa agresivo de compra de deuda europea (Quatintative Easing, QE) para inyectar liquidez a los mercados y redujo los tipos de interés hasta el mínimo histórico del 0%.

Seis años después, es más que evidente que la situación ha cambiado, a pesar de que persisten algunos focos de incertidumbre.

El mítico 26 de julio de 2012 el Ibex subió el 6,06%. Ha sido la mayor alza registrada por el índice en una sesión desde entonces. El nivel de cotización ha pasado de los 6.004,90 puntos a los más de 9.700 actuales, lo que implica una revalorización del 62%. Otros índices como el Dax, el Footsie y el Cac han subido el 96%, 74% y 40%, respectivamente.

El mercado español no ha conseguido llegar al máximo histórico de casi 16.000 puntos que alcanzó un mes de julio también, pero de 2007, cuando la mayoría de los europeos sí lo ha hecho. El relevante peso de los bancos -que tuvieron que ser rescatados por la UE- en el selectivo y su fuerte penalización ha lastrado en gran medida el comportamiento general.

Bankinter ha liderado la recuperación del sector. Desde que Draghi saliera en defensa del euro ha subido un 300%. Caixabank ha ganado el 57%; el 35% BBVA y el 14% Santander, mientras que Sabadell prácticamente empata y Bankia tuvo que ser nacionalizada por el Estado.

En cuanto a la prima de riesgo española, ha pasado de los más de 600 puntos de entonces a los menos de 100 del momento. Así, la rentabilidad del bono a 10 años, que llegó a cotizar por encima del 7%, cotiza sobre el 1,3% mientras que los plazos más cortos, de 2 y 3 años se encuentran en terreno negativo.

El balance económico también refleja progreso. España encabeza el crecimiento en Europa y las tasa de paro se ha reducido considerablemente; en 2012 cerró en el 26%, frente al 15% previsto por el nuevo Ejecutivo para 2018.

Deuda pública

Ahora bien. Hay aspectos que preocupan, y mucho. Uno de ellos es la deuda pública, que ha alcanzado un nuevo máximo histórico en el primer trimestre de 2018 al situarse en 1,15 billones de euros (98% del PIB), cifra que triplica a  la registrada a principios de 2008. Para la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) esta situación supone una «fuente de vulnerabilidad» ante una subida de tipos de interés o deterioro de confianza de los inversores.

La tendencia de España a ser un país cada vez más endeudado,  ocurre además en el mundo; a nivel global se han alcanzado niveles récord por encima del 300% del PIB, según las últimas estadísticas del Instituto Internacional de Finanzas (IIF) de Washington.

Por otra parte, está por ver la fortaleza de la economía europea por sí misma. El BCE seguirá comprando deuda previsiblemente hasta finales de 2018 y los tipos de interés continuarán al 0% al menos hasta el verano de 2019. La institución monetaria tiene dudas sobre la continuidad del crecimiento y ha mostrado preocupación por el repunte de la inflación. Probablemente este mismo jueves, y después de seis años de anunciar la ayuda a los mercados, detallará la retirada de los estímulos.

La divergencia económica entre países de la zona euro provoca igualmente inquietud, y el Brexit, que deteriora el equilibrio de la Unión Europea, es otro elemento de incertidumbre. La guerra comercial de Estados Unidos frente a China y el Viejo Continente es otra losa para los mercados.

Laurence Fink, presidente de BlackRock, ha advertido recientemente que los aranceles terminarán por afectar al crecimiento económico de Estados Unidos y a la valoración de la Bolsa, que podría caer entre un 10% y 15%. Para el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, se trata de un riesgo «prominente», mientras que para el Fondo Monetario Internacional la decisión de Trump «posiblemente dañaría a Estados Unidos tanto como a otras economías».

Los mercados de Estados Unidos cotizan al alza y se mantienen en máximos históricos. Los de Europa siguen comportamientos dispares; el Ibex pierde el 3% en 2018, prácticamente igual que el Dax, mientras que el CAC suma algo más del 1%. El Footsie baja el 0,5%.