El coste de la deuda empresarial bajó un 54% en la crisis ¿Qué pasará si suben los tipos?

El Banco de España publicará esta semana un artículo sobre los  «Resultados de las empresas no financieras hasta el segundo trimestre de 2018» en el que incluye un ejercicio de simulación si se produce una subida de tipos de interés. Estos son las principales claves para la empresa española.

El descenso que comenzaron a experimentar los tipos de interés a partir de 2009 supuso un importante alivio de la presión financiera del sector empresarial. La información de la Central de Balances confirma este desarrollo, mostrando cómo, para el conjunto de la Central de Balances Integrada (CBI), la ratio que aproxima el coste medio de la deuda financiera se redujo entre 2008 y 2016 (último año disponible en esta base de datos) más de un 54%, de modo que su valor mediano pasó de un 5,9% al inicio del período mencionado a un 2,7% en 2016.

Dado el reducido nivel actual de los costes de financiación, que han alcanzado cotas mínimas históricas, y la posible normalización de las condiciones monetarias en el medio plazo, el recorrido a la baja de estos costes es ya muy limitado, y no es descartable que estas aumenten durante los próximos años.

El Banco de España ha realizado un ejercicio de simulación en el que se han planteado, a modo ilustrativo, dos escenarios hipotéticos de subidas de los costes de financiación [de 100 y 200 puntos básicos (pb)] que se aplican sobre el ejercicio 2016.

El impacto de estos incrementos sobre la rentabilidad de los recursos propios (o ROE)3 sería, para el total de la muestra de la CBI, relativamente moderado, reflejando un descenso de ocho décimas en el caso de una subida de los costes de financiación de 100 pb, mientras que la caída sería de en torno a 1,5 puntos, en el peor de los escenarios planteados.

Por sectores de actividad, se aprecia que en todos los casos los descensos de rentabilidad serían de algo menos del punto porcentual, en el caso de una subida de 100 pb, mientras que en el escenario más desfavorable oscilarían entre 1,4 puntos porcentuales y 1,9 puntos porcentuales, siendo las ramas de energía, la de información y comunicaciones, y la de construcción y actividades inmobiliarias las que experimentarían un deterioro algo más acusado.

En términos del número de trabajadores, la repercusión no sería tan importante, de modo que, como consecuencia de un aumento de los costes de financiación, el peso del empleo concentrado en empresas vulnerables podría crecer, desde poco más del 5% observado en 2016, hasta un máximo del 6,4% en el escenario más desfavorable, no apreciándose, además, diferencias significativas por tamaños.

si bien es cierto que los procesos de desendeudamiento que han acometido muchas empresas en la última década les han permitido ser menos vulnerables a una elevación de sus costes financieros, el hecho de que los niveles de rentabilidad se mantengan aún por debajo de los existentes antes del inicio de la crisis hace que ciertas compañías tengan un margen más reducido para absorber este tipo de perturbaciones.