Bankinter y BBVA, cara y cruz de una década negra para la banca

Beatriz Pérez Galdón

 Los bancos no levantan cabeza en Bolsa. Y así llevan más de una década, desde el inicio de la crisis financiera. En este tiempo se han ido sumando factores en contra del que ha sido uno de los sectores claves en el mercado español.

El estallido de las burbuja inmobiliaria fue el detonante de la sangría bursátil. El último episodio ha ocurrido hace tan solo unos días, cuando el Tribunal Supremo anunció que el impuesto de hipotecas lo debían pagar las entidades. Los bancos cayeron a plomo al conocer la noticia, pero la institución ha paralizado la aplicación y tomará una decisión en firme el próximo 5 de noviembre. Con la incertidumbre en primera línea, los inversores siguen dando la espalda a la mayoría de las entidades.

Nuevamente, la actividad inmobiliaria tiene que ver con el mal comportamiento de los bancos. Aunque en estos meses y años atrás también han hecho estragos en las cotizaciones situaciones como los test de estrés, el rescate de la Unión Europea, los problemas de los países emergentes, la incertidumbre política nacional e internacional, el temor a un impuesto, el Brexit, la desaceleración económica, la prolongación de los tipos de interés en mínimos históricos o el temor a que Italia origine otra crisis de deuda como la de Grecia.

Los bancos que cotizan en el Ibex hoy valen 52.000 millones menos que en el arranque de 2008. BBVA ha sido el más castigado en estos 10 años, con un retroceso de 28.600 millones. A Santander no le ha ido mucho mejor, y ha restado 27.100 millones. En el otro lado se sitúa Bankinter, que es la única de las entidades que ha incrementado su tamaño, un 31%, y ha conseguido superar a Sabadell. Caixabank y Bankia no cotizaban entonces; en su lugar, se encontraban Popular y Banesto.

Este año, Bankinter ha podido defender mejor que la gran banca la incertidumbre que generaron los países emergentes por el perfil doméstico de su negocio. Ahora, con la sentencia del Tribunal Supremo sobre la fiscalidad de las hipotecas, la percepción de los inversores ha empeorado y ha entrado en pérdida anual (-9%).

Pero son Bankia y Sabadell las más castigadas del mes; las acciones ya acumulan descensos superiores al 20%. Por su parte, Caixabank, Santander y BBVA se dejan por encima del 10%.

El sector tiene un peso actual del 30% en el Ibex 35 y Santander supone la mitad, el 15%. En octubre, el valor de los bancos se ha depreciado 15.000 millones. La tendencia está muy a la par de la media del sector europeo: el Stoxx 600 Banks baja un 9% en octubre y un 25% en 2018.

Mañana comienza la tanda de presentación de resultados del tercer trimestre para el sector español con Bankinter. Renta 4 espera que mantenga la «tendencia de generación de ingresos» y calcula un incremento del 5% en el margen de intereses.