Argentina y Turquía, dos casos distintos de emergentes

El experto afirma que distintos países emergentes como Turquía o Argentina pueden ofrecer resultados diferentes para el inversor, por lo que es clave invertir con un enfoque ágil que aúne análisis fundamentales, macroeconómicos y de valoración.

Arévalo explica que al principio el término empleado para describir la relación entre Estados Unidos y China fue “guerra comercial”, para evolucionar hacia “tregua comercial”, a medida que la relación entre los dos países se fue destensando, y de ahí pasó a “conversaciones comerciales” ante señales que apuntaban a un acuerdo. Dado lo mucho que puede cambiar el discurso de una semana a otra, el experto apuesta por un enfoque “prudente” que ayude a sus carteras a sobrellevar las noticias sobre el comercio, en lugar de posicionarse claramente en relación con el propio conflicto.

En el caso de Turquía y Argentina se puede apreciar un ejemplo de cómo los mercados también pueden adoptar una visión estructural. Ambos países están expuestos a la volatilidad de maneras muy diferentes, creando oportunidades para el gestor activo, desde su punto de vista. Para Jupiter, la diferenciación entre países junto con un estilo de inversión ágil son “factores clave” para encontrar las rentabilidades mejor ajustadas al riesgo dentro de los mercados emergentes, incluso “en periodos de volatilidad”, y estos dos países ilustran su enfoque.

De esta manera, en Turquía el gestor recomienda tener un posicionamiento defensivo, con deuda pública líquida en divisa fuerte. La estrategia emergente que gestiona Jupiter está infraponderada en Turquía, ya que le preocupa el escenario macroeconómico a largo plazo del país. El país muestra un rigor presupuestario mucho menor que en las crisis que ha atravesado en el pasado. La opacidad en torno al gasto público del país está creciendo y no se conoce el saldo total. Por estos motivos, mantienen una posición en bonos del estado (y vinculados al sector público) turcos, que son líquidos y pueden cubrirse de forma eficaz mediante seguros de impago (CDS). Este enfoque les permite aprovecharse “de los movimientos de recuperación de Turquía”, pero estando lo suficientemente cerca de la salida en caso de que golpee la volatilidad.

En cuanto a Argentina, optan por tener un posicionamiento oportunista con bonos corporativos. Y es que en la región hay un riesgo político a medio plazo, puesto que los mercados temen que se tenga que elegir entre la continuidad de Macri y sus políticas de mercado o el retorno del riesgo de impago. Los flujos de capitales probablemente se mantengan en niveles bajos ante la incertidumbre electoral. Eso significa que siguen encontrando “buenas oportunidades en bonos corporativos que ofrecen un carry atractivo con valoraciones inferiores a las del conjunto del índice”. del índice durante gran parte de 2018 y ahora nos movemos tácticamente en niveles similares a los del índice a la vista de las mejores oportunidades que podrían generar los nuevos episodios de volatilidad.

Alejandro Arévalo, gestor de renta fija emergente de la gestora de fondos Jupiter AM,