Análisis El Ibex 35 no indica lo que pasa en la Bolsa ni en la economía

Luis Aparicio

Los valores del Ibex 35 ya no reflejan lo que ocurre en el conjunto de la Bolsa española y en su economía. Tal vez, siempre ha sido así, pero estas diferencias se van agravando a medida que pasan los años. Actualmente, el Ibex baja el 2% en el año, mientras que, de media, las pequeñas empresas acumulan en el ejercicio una revalorización del 20% y las medianas suben ya un 5%.

Quien se acerque al Ibex 35 sólo encontrará una Bolsa bajista que contrasta con otra parte del mercado que está muy pujante y en la que no reparan lo que deberían tanto los medios de información como los analistas que, en no pocos casos, dan poca cobertura de análisis a ese otro mercado alcista.

El Ibex 35 está dominado por un sector bancario que, pese al crecimiento de sus beneficios, sigue con demasiadas incertidumbres. Está muy consolidado, diversificado en otros países, pero el modelo de negocio se cuestiona sobre todo con la aparición de las Fintech, las nuevas tecnologías y el temor a la entrada de participantes inesperado –como los monopolios tecnológicos- que den un susto al sector.

El entorno de bajos tipos de interés que impide elevar los márgenes financieros a las entidades, sus problemas con las monedas de economías emergentes y el claro retroceso en su expansión en España después de las locuras de la crisis les sitúan entre los menos revalorizados del mercado. El sector financiero pierde de media en el año el 9% de su valor.

El gigante eléctrico también se encuentra en gran medida paralizado. A expensas de la regulación del Gobierno, de la apuesta o no por las energías renovables, no caben grandes sorpresas en las eléctricas que se mueven lentas y donde únicamente el dividendo les permite una revalorización en el mercado que en el año alcanza el 5%. Es un sector también amenazado por nuevas tecnologías que podrían poner en cuestión su propia existencia. ¿Caben esperar noticias en el sector energético que empuje de manera decidida su cotización en Bolsa? Parece que no. Únicamente, en el año se salva Repsol aupada por un petróleo que ronda los 76 dólares el barril después de venir de niveles de 50 dólares.

En telecomunicaciones, dentro del sector servicios, también aparecen las pérdidas anuales. Su exponente, Telefónica, con una abultadísima deuda de más de 40.000 millones de euros y unos crecimientos modestos tampoco refleja la pujanza de tiempos pasados en los que con tres sociedades cotizando en el Ibex acaparaba toda la atención. Compañía que no está en el carro de los ganadores de Internet que han visto en otras latitudes multiplicar sus cifras de forma exponencial.

Y en las constructoras, el otro gran peso pesado del Ibex 35, los Presupuestos no dan para mucho -menos en el futuro con los compromisos en pensiones- con una inversión a cuentagotas muy lejos de las pasadas décadas de euforia en la obra pública. Su negocio está en el extranjero, en licitaciones a cara de perro con grandes consorcios internacionales. Afortunadamente, no les va nada mal en esas pujas y, además, poco a poco se va recuperando el mercado residencial, aunque muy lejos de cifras del pasado.

Luego queda un grupo de variopintos valores que, en conjunto, pueden traer más sorpresas y alegrías a los inversores.

Esto no supone que las empresas del Ibex 35 sean malas o no vayan a subir. Simplemente, que están en negocios y actividades muy consolidadas, amenazadas por las nuevas tecnologías y que no reflejan bien lo que pasa en otros lados mucho más dinámicos de la economía.

El criterio de selección de valores del Ibex al que el próximo 18 de junio se incorpora la automovilística CIE Automotive, está basado en el volumen de contratación y en la liquidez de los valores. Medios de comunicación y analistas gastan muchos esfuerzos en seguir estos valores que muestran apatía desde el punto de vista del inversor y que se están quedando muy atrás en revalorización. El Ibex 35 lleva plano mucho tiempo desde el punto de vista de la ganancia y hay que buscar otras alternativas para el inversor.

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