Alargar las carteras a la espera de la ayuda de los bancos centrales

Los expertos de Unigestion exponen el panorama actual en el que se tienen que mover los bancos centrales, así como la estrategia de inversión que consideran podría ser la más adecuada en este contexto.

  • Hasta ahora, 2019 ha sido un año muy bueno para la mayoría de las clases de activos. En los últimos 100 años, solo hubo un momento similar, en 1986, cuando las acciones subieron un 18%, los bonos a largo plazo estaban un 25% en positivo y el oro repuntó un 22%. A finales de 1985 y principios de 1986, la economía de Estados Unidos pasó de una rápida recuperación de la recesión de principios de los años ochenta a una expansión más lenta. A pesar de las muchas diferencias macroeconómicas entre los años 80 y hoy, los Nowcasters de Unigestion apuntan que nos encontramos ante un entorno económico similar, en el que el crecimiento global continúa desacelerándose y en el que aparecen sorpresas de inflación a la baja, lo que permite a los bancos centrales decantarse por el lado bajista. Los últimos diez años de estímulos monetarios habrían creado una «revalorización de todos los vehículos de inversión», destacan desde la gestora, “altamente correlacionada”. Con esto como telón de fondo, los inversores están tratando de que los bancos centrales “repitan esa actuación”.

 

  • En previsión de unos estímulos monetarios más fuertes, lo más efectivo para estos expertos ante el panorama actual es “aumentar la duración de las carteras”. La increíble apreciación de los precios de los bonos a largo plazo (por ejemplo, el bono a 100 años de Austria ha aumentado un 75% en lo que va de año) muestra lo agresivos que han sido los inversores al asignar vencimientos más largos mientras intentan escapar de las rentabilidades negativas.

 

  • Los instrumentos de deuda son clave para calcular el coste de oportunidad de tener acciones en cartera. A medida que las rentabilidades de los bonos bajan, el coste de oportunidad de mantener acciones disminuye. En consecuencia, los inversores de capital están listos para arriesgar más y comprar a un ratio PER más alto. La combinación de los bajos costes de financiación, los recortes de impuestos corporativos, el crecimiento económico moderado y la falta de oportunidades de inversión en la economía real, ha provocado que se hayan introducido enormes cantidades de efectivo en el sistema bancario, iniciando una nueva ola de recompras de acciones, fusiones y adquisiciones.

 

  • Por último, los Nowcasters de Unigestion apuntan a un crecimiento más lento, pero no a una recesión y, debido a las fuertes presiones desinflacionarias, espera un “mayor apoyo de los bancos centrales”. Además de eso, la gestora se encuentra sobreponderada en las primas de riesgo relacionadas con el carry, como el high yield, el crédito emergente y la volatilidad. Además, el posicionamiento relativamente ligero en los activos a favor del crecimiento respalda su visión constructiva sobre los activos de riesgo en relación con los activos de cobertura.