90.000 millones de dinero en fondos de inversión perderán este año

Luis Aparicio

Nunca estuvo tan claro y hasta ahora los hechos así lo demuestran. Los fondos de inversión de renta fija han estrenado el año con pérdidas y en los 12 últimos meses acumulan también minusvalías para sus ahorradores. La proximidad del fin de los tipos negativos en buena parte de la Unión Europea y el ya producido repunte de las rentabilidades de los bonos condenan a más de 90.000 millones de euros depositados en fondos de inversión a las pérdidas.

La muletilla de advertencia que reza «rentabilidades pasadas no suponen rentabilidades futuras» no es del todo aplicable a la situación actual de los fondos de renta fija. Han perdido este año, llevan perdiendo 12 meses, según los últimos datos de Inverco correspondientes a cierre de junio y seguirán perdiendo a lo largo del año.

Lo decía en una reciente entrevista en inversionycarteras.es Juan Uguet de Resayre, socio fundador de la existosa SICAV, Lierde: Si alguien tiene fondos de renta fija «que los venda ya que en un plazo relativamente corto comenzará a obtener rentabilidades negativas».

Y esas rentabilidades negativas ya están y vienen para quedarse por unos largos meses. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi anunció el fin de compras de deuda y otros activos de renta fija privada para diciembre y aseguró que no subiría tipos hasta el verano de 2019. Con ello puso fin a la fiesta de tipos bajos que ha durando más de un lustro después de que la Europa del euro comenzara a seguir los pasos de Estados Unidos y Japón en la compra de deuda tras su reticencias iniciales.

Por tanto, a los bonos cotizados en los mercados no les queda otro camino que el de subir sus rentabilidades como ha ocurrido en Estados Unidos y los que están cotizando deberán bajar su precio para ajustarse a la nueva realidad.

Del conjunto de 272.104 millones de euros que componen el patrimonio de los fondos de inversión en España, más de 90.000 millones están comprometidos en renta fija. Hay 60.117 millones en fondos de renta fija puros, otros 43.712 millones en fondos de renta fija mixta y algo más de 6.000 millones en monetarios. Estos últimos no se ven afectados por por las variaciones en el precio de los bonos, pero sufrirán a lo largo de todo el año el mal de los tipos negativos como se evidencia en las sucesivas subastas de letras del Tesoro que siguen teniendo el signo menos precediendo su rentabilidad.

Lógicamente en este panorama de pérdidas que supone una caída media del 0,91% para los del renta fija euro largo plazo y del 0,79% de media para los de renta fija euro corto plazo en el año, tendrá sus matices dependiendo de la pericia de los gestores de fondos. En estos vehículos de ahorro no solo entra deuda pública, sino que muchos la combinan con bonos de empresas privadas o con activos de más riesgo como bonos subordinados que ofrecen rentabilidades mucho más altas y que no llevan exactamente una correlación con lo que ocurre en los mercados de deuda. Eso sí, el riesgo de impago siempre es mayor.

Un aterrizaje suave de los tipos de interés de los bonos, modulado por el Banco Central Europeo, es el panorama más esperado. Pero no exime de las pérdidas, sino que éstas se irán produciendo de forma gradual. Pero también se barajan escenarios más agresivos como el ya vivido con el bono italiano tras el cambio del Gobierno, o las incertidumbres sobre cumplimiento de los déficits públicos que se pueden producir en el Sur de Europa.

Muchos expertos dudan del cumplimiento de las exigencias de déficit en España con el nuevo Gobierno. Y cualquier alejamiento de los objetivos tanto de nuestro país como de otros podrá provocar movimientos convulsos en los bonos que a partir de diciembre ya será incapaz de frenar el BCE sin la munición de la compra de activos.