281.535 millones del Ibex, pendientes de las decisiones del Gobierno Sánchez

Luis Aparicio

La llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno tras la moción de censura vino acompañada de días revueltos en Bolsa. El relevo del PSOE al Partido Popular se produjo justo en plena crisis de la deuda italiana. Ello abrió, incluso, un debate en las redes sociales -tan dispuestas a la exageración- sobre si la caída de los mercados y la subida del bono y la prima de riesgo era culpa de la inestabilidad política española o del antieuropeísmo, luego corregido, del Gobierno italiano.

Tampoco sería fácil achacar al nuevo Ejecutivo los tiempos revueltos que pasan estos días por las Bolsas. La guerra comercial de Trump y los movimientos y declaraciones de los bancos centrales tienen suficiente fuerza para dejar en un muy segundo plano lo que, de momento, no son más que especulaciones sobre las medidas que tomará el Gobierno de Sánchez.

Ya no quedan autopistas en el Ibex después de la compra hispano-italiana de Abertis, pero está claro que la decisión de poner fin a las autopistas de peaje cuando terminasen las concesiones hubiera tenido su efecto.

El 46,4% del valor del Ibex 35 se levanta todos los días con el temor a que las especulaciones fiscales o normativas del nuevo Gobierno sanchista afecten a sus negocios. En números redondos son 281.534 millones de euros sobre un Ibex con un valor total a día de ayer de 605.990 millones. Filtraciones, comentarios de pasillo que apuntan a un nuevo impuesto para la banca que intentaría equilibrar el desajuste de ingresos y gastos en las pensiones públicas. Estos grandes pesos pesados del Ibex tienen además del mal de la planitud de los tipos de interés, el temor fundado a un recorte de su beneficio por la vía de estos nuevos impuestos.

El otro gran grupo del Ibex que vive constreñido es el de los valores eléctricos. El fin del impuesto al sol, el cierre de centrales nucleares, la apuesta más o menos decidida por las energías alternativas dejan a estos valores en tierra de nadie. Como apunta un experto del mercado, «con independencia de lo que pasa día a día en la Bolsa muchos clientes prefieren esperar a ver qué pasa antes de tomar posiciones en estos valores».

Y es que esa incertidumbre es para los analistas lo más preocupante. En este sentido, piden rapidez en la toma de decisiones y un marco estable con unas reglas de juego de todos conocidas. En el momento que se despejen esas dudas y por más complicado que esté el panorama respecto a la situación actual, se podrán hacer nuevas valoraciones y estrategias que quiten el corsé que soportan ahora en Bolsa estos grupos que suponen por valor casi la mitad del Ibex.